vanscoit
Poeta recién llegado
Tu cuerpo, el palacio
donde se encienden
las llamas de la pasión.
Donde se desvanece
lentamente la cordura.
Estrella de fuego
en el centro de tu alma;
estrella de cinco picos
que abre la puerta al demonio
que habita en los pasillos.
Ansioso por devorar
al ángel que duerme
a tres puertas
de la guarida del odio.
En el jardín
las flores dejan caer los pétalos
de la inocencia que escasamente
queda sumergida en ti.
Las estrellas, poco a poco,
comienzan a caer del cielo.
La luna sacude tu ventana;
la luz del sol comienza a perder fuerza.
Lentamente tu corazon
va quedando quieto.
Tus brazos se amarran a mi cuello
suplicando un poco de amor.
Tu alma en lecho de muerte
y yo continuo pisoteando tu angustia,
derramando lagrimas de sangre
sobre tu boca.
donde se encienden
las llamas de la pasión.
Donde se desvanece
lentamente la cordura.
Estrella de fuego
en el centro de tu alma;
estrella de cinco picos
que abre la puerta al demonio
que habita en los pasillos.
Ansioso por devorar
al ángel que duerme
a tres puertas
de la guarida del odio.
En el jardín
las flores dejan caer los pétalos
de la inocencia que escasamente
queda sumergida en ti.
Las estrellas, poco a poco,
comienzan a caer del cielo.
La luna sacude tu ventana;
la luz del sol comienza a perder fuerza.
Lentamente tu corazon
va quedando quieto.
Tus brazos se amarran a mi cuello
suplicando un poco de amor.
Tu alma en lecho de muerte
y yo continuo pisoteando tu angustia,
derramando lagrimas de sangre
sobre tu boca.