Gloria Maria Granero
Poeta adicto al portal
Será tu cuerpo el descanso de mi mente, en cada esquina y cada valle soleado.
Cuando mi olvido te recuerde,
intransigente, y escriba versos con tu olor en mi costado.
Cuando la luna se desnude perezosa y haga sonetos de la luz que te barniza,
tu cuerpo entero será la piedra caliza,
que en mis legañas, se derrita vergonzosa.
Amante fiel de los defectos que me nombran,diamante en bruto que imagino esplendoroso,tu cuerpo es la adrenalina en mi reposo; luz inconsciente que hace bailes en mis sombras.
Y si en la muerte no recuerdo tus costados, déjame al menos ser el aire que le presta, el movimiento a tus ojos escarchados, cuando el silencio en tus pupilas se hace orquesta.
Cuando mi olvido te recuerde,
intransigente, y escriba versos con tu olor en mi costado.
Cuando la luna se desnude perezosa y haga sonetos de la luz que te barniza,
tu cuerpo entero será la piedra caliza,
que en mis legañas, se derrita vergonzosa.
Amante fiel de los defectos que me nombran,diamante en bruto que imagino esplendoroso,tu cuerpo es la adrenalina en mi reposo; luz inconsciente que hace bailes en mis sombras.
Y si en la muerte no recuerdo tus costados, déjame al menos ser el aire que le presta, el movimiento a tus ojos escarchados, cuando el silencio en tus pupilas se hace orquesta.
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