qubitz
Poeta recién llegado
Ahí vas de nuevo con tu mano aérea
saliendo de tu áureo cabello y
deslizándose tierna ráfaga de soles
quemantes, como si fueras
bestia de pechos sudorosos, brillantes
y de rostro hambriento buscando
mi carne que ya es esclava
clavada en tu cintura desnuda que roza
despacio la seda de las telas colgantes,
cómplices de tus piernas de bronce
que abrazan mi pecho agitado.
Loca danza te agita y te envuelve,
y me quedo en el movimiento de tu imagen
y tu rostro que reclama mi entrega
Como pétalo de orquídea flotando
sobre mi estómago encendido de tu hambre.
Nave de deseo y relámpago en el
silencio de la noche en término, oscura
como tus caderas entregadas, perdidas
en el ritmo de tu vientre, beso a beso,
y tu baile en beso te hace éter
en nuestro lecho de espuma blanca.
saliendo de tu áureo cabello y
deslizándose tierna ráfaga de soles
quemantes, como si fueras
bestia de pechos sudorosos, brillantes
y de rostro hambriento buscando
mi carne que ya es esclava
clavada en tu cintura desnuda que roza
despacio la seda de las telas colgantes,
cómplices de tus piernas de bronce
que abrazan mi pecho agitado.
Loca danza te agita y te envuelve,
y me quedo en el movimiento de tu imagen
y tu rostro que reclama mi entrega
Como pétalo de orquídea flotando
sobre mi estómago encendido de tu hambre.
Nave de deseo y relámpago en el
silencio de la noche en término, oscura
como tus caderas entregadas, perdidas
en el ritmo de tu vientre, beso a beso,
y tu baile en beso te hace éter
en nuestro lecho de espuma blanca.