mujerbonita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Tu declaración...
Llegas a la plaza y a grito partido
declaras que soy la dueña de tu amor,
el público se sorprende y responde
con un estruendoso aplauso.
Desde mi silla te escucho y mi adoquín
empieza a temblar de amor,
al saberte dueño mío.
Cada vez que llego, corro a buscarte
entre las hileras de sillas desordenadas,
me gusta sentarme a tu lado
y cruzar la pierna, mientras me miras
de reojo observando mi belleza.
Hasta ti llega mi perfume,
con maña te vas acercando
arrastras tu silla y nuestras piernas se rozan;
con intrepidez me das un abrazo,
mientras dices muy quedito:
-eres la dueña de mi amor-
Yo sonrío con malicia, y respondo:
eres todo para mi, soy tuya...
Llegas a la plaza y a grito partido
declaras que soy la dueña de tu amor,
el público se sorprende y responde
con un estruendoso aplauso.
Desde mi silla te escucho y mi adoquín
empieza a temblar de amor,
al saberte dueño mío.
Cada vez que llego, corro a buscarte
entre las hileras de sillas desordenadas,
me gusta sentarme a tu lado
y cruzar la pierna, mientras me miras
de reojo observando mi belleza.
Hasta ti llega mi perfume,
con maña te vas acercando
arrastras tu silla y nuestras piernas se rozan;
con intrepidez me das un abrazo,
mientras dices muy quedito:
-eres la dueña de mi amor-
Yo sonrío con malicia, y respondo:
eres todo para mi, soy tuya...