LINDA R .R
Poeta recién llegado
Que tú dizque dices
que ya no me quieres;
que cuando te acuerdas
a veces te duele.
Te duele saberme
en manos ajenas,
un cuerpo que antes
siempre fue tu cena.
La vida nos puso
amor una trampa;
y ahora que te encuentro,
ha puesto distancia.
Si estuvieras cerca
y si permitieras,
volvería a tú vida
hasta que muriera.
Que tú dizque dices
que no soy presente,
pero estoy tatuada
con fuego en tu mente.
Me cuentan que andas
con otras mujeres
y que tú te engañas
fingiendo que quieres.
Eramos aún niños,
todo lo inventamos;
caricias y besos,
por tú y yo ignorados.
En otra no busque
lo que hemos vivido;
pués mi forma de amar
la cargo conmigo.
Amor yo te digo
que el tiempo monstruoso,
de vernos amarnos
se sintió celoso.
y el muy rencoroso
me arrastró
con cuentos
al lado del otro.
Pero no bastaron
más de mil entregas,
porque aunque él me tenga
sigo siendo ajena.
que ya no me quieres;
que cuando te acuerdas
a veces te duele.
Te duele saberme
en manos ajenas,
un cuerpo que antes
siempre fue tu cena.
La vida nos puso
amor una trampa;
y ahora que te encuentro,
ha puesto distancia.
Si estuvieras cerca
y si permitieras,
volvería a tú vida
hasta que muriera.
Que tú dizque dices
que no soy presente,
pero estoy tatuada
con fuego en tu mente.
Me cuentan que andas
con otras mujeres
y que tú te engañas
fingiendo que quieres.
Eramos aún niños,
todo lo inventamos;
caricias y besos,
por tú y yo ignorados.
En otra no busque
lo que hemos vivido;
pués mi forma de amar
la cargo conmigo.
Amor yo te digo
que el tiempo monstruoso,
de vernos amarnos
se sintió celoso.
y el muy rencoroso
me arrastró
con cuentos
al lado del otro.
Pero no bastaron
más de mil entregas,
porque aunque él me tenga
sigo siendo ajena.
Última edición: