Tu piel que una vez fue mía,
suave y blanca como la miel,
hoy se vuelve esquiva,
y sus enojos
tocarla no me dejan,
piel blanca, dulce como la miel
ya que así me tratas
aunque sea por última vez,
pues el último sorbo
sabor a miel,
en el sutil encanto,
mi piel quedará impregnada
de tu dulce piel,
pues no hay nada mas grandioso
como tu piel.
Por lo demás
que tengo de mi sin cosa propia,
solo el recuerdo
de ese encuentro
y no me queda nada mas,
yo soy tan poca cosa
que ni un dolor meresco,
pero te digo
el amor en crepúsculo
se puede convertir en amanecer.
José Manuel Muro MOra...------------
suave y blanca como la miel,
hoy se vuelve esquiva,
y sus enojos
tocarla no me dejan,
piel blanca, dulce como la miel
ya que así me tratas
aunque sea por última vez,
pues el último sorbo
sabor a miel,
en el sutil encanto,
mi piel quedará impregnada
de tu dulce piel,
pues no hay nada mas grandioso
como tu piel.
Por lo demás
que tengo de mi sin cosa propia,
solo el recuerdo
de ese encuentro
y no me queda nada mas,
yo soy tan poca cosa
que ni un dolor meresco,
pero te digo
el amor en crepúsculo
se puede convertir en amanecer.
José Manuel Muro MOra...------------