Adara
Poeta recién llegado
Bajo la quietud de tu mirada
es donde mi mente
se llena de sensaciones
nuevas, jamás exploradas.
El tono de tu voz inquieta
me invita a sumergirme
en un mar cálido, calmo
donde puedo derramar
en una gota todo el dolor
de un pasado
no tan lejano
no tan blanco.
Bajo la quietud
de tu espíritu trémulo
me animo a contar tus pesares
y uno a uno
deshacerlos con un beso
de mi tímida boca.
Pude volver a soñar
tan solo
con los ojos abiertos.
Tengo que aprender
lo que es amar.
Sacármela coraza de espinas
que construí para no sufrir
y esos te quiero callados
gritarán desde mi plexo
se desgarrarán en una caricia
rompiendo el silencio
al compás
de tu incesante parpadeo.
es donde mi mente
se llena de sensaciones
nuevas, jamás exploradas.
El tono de tu voz inquieta
me invita a sumergirme
en un mar cálido, calmo
donde puedo derramar
en una gota todo el dolor
de un pasado
no tan lejano
no tan blanco.
Bajo la quietud
de tu espíritu trémulo
me animo a contar tus pesares
y uno a uno
deshacerlos con un beso
de mi tímida boca.
Pude volver a soñar
tan solo
con los ojos abiertos.
Tengo que aprender
lo que es amar.
Sacármela coraza de espinas
que construí para no sufrir
y esos te quiero callados
gritarán desde mi plexo
se desgarrarán en una caricia
rompiendo el silencio
al compás
de tu incesante parpadeo.