Roberto del Angel
Poeta recién llegado
TÚ ESTÁS AHÍ
Casi no consigo dormir, las ventanas de mi mente
se niegan a abrirse al inconsciente…
Y desvarío en mis ideas, y extraigo del recuerdo
vivencias y experiencias y que crees... tú estás ahí…
Como una escalera que me lleva al fondo de mis olvidos
bajo el séptimo escalón para tocar el sentir,
descubro la ansiedad de un corazón atormentado
y su palpitar en vez de adormecerme me deja agitado
y cada golpe de sus latidos desdibuja un sonoro
repique de tambores que se vuelve música
que me transporta a la prehistoria… y también tú estás ahí
Y me niego a despertar, tal vez para no pensar
trato de viajar al mundo de las ilusiones vanas...
como un bebe en el vientre materno
que se mueve para quedarse quieto…
y se calla el viento, y se calla el silencio,
queda el vacio, aparece la nada, pero en la nada… tú estás ahí
Me niego a encontrarte, pero el cosmos conspira
contra mis intentos, porque donde no te busco te encuentro
y tus ojos tristes aparecen a lo lejos…
como necesitados de mi, como implorando un ruego…
Y tus labios esbozan una ligera sonrisa
que sonrisa, que me cautiva de nuevo
y vuelvo a quedar preso..
y me embriago de tus recuerdos…
y entre la oscuridad me pierdo (salgo a perderme en la noche)
entre el estrellado cielo, en las caricias de un viento fresco
o del murmullo tierno… tu estas ahí de nuevo…
¡Donde!, donde te pierdo, dime donde no te encuentro
y no es porque no quiera encontrarte, sino porque me da miedo,
un miedo a perderte aunque sé que no te tengo
a contemplarte marchándote, aun sin haber llegado
y te imagino sólo mía, sin sentirme tu dueño…
Vuelvo al intento de dormir de nuevo
y cuando por fin logro conciliar el sueño
tú también estas ahí, como si esperaras mi regreso
y vuelvo a pelearme con la vida, a discutir con mi existencia
porque ya no existo sin ti, ya no soy yo
porque ahora tu eres mi sentido
porque dentro de mi sentir tú estás ahí..
AT
Casi no consigo dormir, las ventanas de mi mente
se niegan a abrirse al inconsciente…
Y desvarío en mis ideas, y extraigo del recuerdo
vivencias y experiencias y que crees... tú estás ahí…
Como una escalera que me lleva al fondo de mis olvidos
bajo el séptimo escalón para tocar el sentir,
descubro la ansiedad de un corazón atormentado
y su palpitar en vez de adormecerme me deja agitado
y cada golpe de sus latidos desdibuja un sonoro
repique de tambores que se vuelve música
que me transporta a la prehistoria… y también tú estás ahí
Y me niego a despertar, tal vez para no pensar
trato de viajar al mundo de las ilusiones vanas...
como un bebe en el vientre materno
que se mueve para quedarse quieto…
y se calla el viento, y se calla el silencio,
queda el vacio, aparece la nada, pero en la nada… tú estás ahí
Me niego a encontrarte, pero el cosmos conspira
contra mis intentos, porque donde no te busco te encuentro
y tus ojos tristes aparecen a lo lejos…
como necesitados de mi, como implorando un ruego…
Y tus labios esbozan una ligera sonrisa
que sonrisa, que me cautiva de nuevo
y vuelvo a quedar preso..
y me embriago de tus recuerdos…
y entre la oscuridad me pierdo (salgo a perderme en la noche)
entre el estrellado cielo, en las caricias de un viento fresco
o del murmullo tierno… tu estas ahí de nuevo…
¡Donde!, donde te pierdo, dime donde no te encuentro
y no es porque no quiera encontrarte, sino porque me da miedo,
un miedo a perderte aunque sé que no te tengo
a contemplarte marchándote, aun sin haber llegado
y te imagino sólo mía, sin sentirme tu dueño…
Vuelvo al intento de dormir de nuevo
y cuando por fin logro conciliar el sueño
tú también estas ahí, como si esperaras mi regreso
y vuelvo a pelearme con la vida, a discutir con mi existencia
porque ya no existo sin ti, ya no soy yo
porque ahora tu eres mi sentido
porque dentro de mi sentir tú estás ahí..
AT
Última edición: