Los paisajes de la noche atrapan suspiros cotidianos
de besos que no vuelven.
Temo a la desdicha de reconocerme sin tu huella.
Temo a la concurrida soledad que golpea a mi puerta.
No caben mas sueños de vos en este corazón que
anda tarareando tu nombre en cada latido.
No caben más miradas tuyas entre los recuerdos de vos
que atesora mi alma.
Tengo ganas de embriagarme con la estela del perfume
que dejaste entre las sabanas,
tengo ganas de cenar a la luz de las velas con la silueta
de tu cuerpo que impunemente deambula en los rincones
de nuestra casa...
De vez en cuando las excusas de tu adiós conversan conmigo
en la penunbra de mis caminos,
de vez en cuando tu fantasma duerme conmigo recostada en mi
pecho,
de vez en cuando me sorprende el día tratando de olvidarte...
de besos que no vuelven.
Temo a la desdicha de reconocerme sin tu huella.
Temo a la concurrida soledad que golpea a mi puerta.
No caben mas sueños de vos en este corazón que
anda tarareando tu nombre en cada latido.
No caben más miradas tuyas entre los recuerdos de vos
que atesora mi alma.
Tengo ganas de embriagarme con la estela del perfume
que dejaste entre las sabanas,
tengo ganas de cenar a la luz de las velas con la silueta
de tu cuerpo que impunemente deambula en los rincones
de nuestra casa...
De vez en cuando las excusas de tu adiós conversan conmigo
en la penunbra de mis caminos,
de vez en cuando tu fantasma duerme conmigo recostada en mi
pecho,
de vez en cuando me sorprende el día tratando de olvidarte...