Morgan H.Yabar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esa cara encantadora y dulce, me recordaban aquellas rosas secas flotando
Entre las olas, pero ¿porque?. Su sonrisa, parecía resquebrajar su rostro
Bello y longevo. Despertaba en mí, algo agradable. Toda su fuerza en aquellas
líneas.
De pronto dijo –el cambio tiene un poder incalculable-.
Sentí un escalofrió y escuche el rumor de las olas al romper entre las rocas.
Alguien, decía “descansa” pero ya estaba despierto. La luna parecía tocar
la línea del mar en un horizonte perfecto. Y yo acababa de soñar con tu fantasma.
Entre las olas, pero ¿porque?. Su sonrisa, parecía resquebrajar su rostro
Bello y longevo. Despertaba en mí, algo agradable. Toda su fuerza en aquellas
líneas.
De pronto dijo –el cambio tiene un poder incalculable-.
Sentí un escalofrió y escuche el rumor de las olas al romper entre las rocas.
Alguien, decía “descansa” pero ya estaba despierto. La luna parecía tocar
la línea del mar en un horizonte perfecto. Y yo acababa de soñar con tu fantasma.