*Romy*
Poeta recién llegado
Gris, tú que eres
tan tétrico y profano,
tan obvio como humano,
que lejos de la gracia
te conmueves ante mí.
Gris que eres,
tan olvidado como amargo
desintegrado y amargado,
que renuncia a un basto retrato
de lo que fuiste para mí.
Gris,
tan sepia y escondido,
tan añejo y tan perdido
que de lo negro toma lo viejo
y de lo blanco lo que fue nuevo.
Gris,
que renuevas en tu centro
aquel frío sentimiento
de aquellas lágrimas que se tiñeron
en un viejo vaiven
de sueños olvidados
pero que nunca fueron en vano,
porque pude porfin recordar
en la sepia del papel
ése frío gris de tus ojos
que se acomoda con el blanco fondo
en un lento degradé.
tan tétrico y profano,
tan obvio como humano,
que lejos de la gracia
te conmueves ante mí.
Gris que eres,
tan olvidado como amargo
desintegrado y amargado,
que renuncia a un basto retrato
de lo que fuiste para mí.
Gris,
tan sepia y escondido,
tan añejo y tan perdido
que de lo negro toma lo viejo
y de lo blanco lo que fue nuevo.
Gris,
que renuevas en tu centro
aquel frío sentimiento
de aquellas lágrimas que se tiñeron
en un viejo vaiven
de sueños olvidados
pero que nunca fueron en vano,
porque pude porfin recordar
en la sepia del papel
ése frío gris de tus ojos
que se acomoda con el blanco fondo
en un lento degradé.