Busco en tus ojos una respuesta
tu silencio y el permanecer tan quieta
me aclara el pensamiento
y estalla el temor con tu asentimiento.
Sabes que poco valgo y menos tengo.
Por mucho dado y por aquello nuestro
nada importó y otro profanó este lecho.
Es hora de viajar por otros senderos.
Tu silencio vale por todas las explicaciones.
Por regio, por lerdo, por nuestras razones
todo polvo ha muerto y tus palabras no entiendo
El perdón no es cosa de héroes ni de momentos.
Nada hay que perdonar y sí mucho por olvidar.
Tú a tu camino, yo a mi destino.
Acepta los designios de tu propio desvarío,
haz de pagar, pero yo no infringiré el castigo.
Pagarás con soledad y el estigma de nuestros hijos.
Yo ante ellos había callado,
pero tu indiscreción los ha golpeado
y eso no los ha de abandonar por siglos
aunque te hayan perdonado.
(Dedicado a la paz que mi hermano empieza a vislumbrar)
tu silencio y el permanecer tan quieta
me aclara el pensamiento
y estalla el temor con tu asentimiento.
Sabes que poco valgo y menos tengo.
Por mucho dado y por aquello nuestro
nada importó y otro profanó este lecho.
Es hora de viajar por otros senderos.
Tu silencio vale por todas las explicaciones.
Por regio, por lerdo, por nuestras razones
todo polvo ha muerto y tus palabras no entiendo
El perdón no es cosa de héroes ni de momentos.
Nada hay que perdonar y sí mucho por olvidar.
Tú a tu camino, yo a mi destino.
Acepta los designios de tu propio desvarío,
haz de pagar, pero yo no infringiré el castigo.
Pagarás con soledad y el estigma de nuestros hijos.
Yo ante ellos había callado,
pero tu indiscreción los ha golpeado
y eso no los ha de abandonar por siglos
aunque te hayan perdonado.
(Dedicado a la paz que mi hermano empieza a vislumbrar)
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