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Tu, la voz. Sostiene el viento los pétalos del azar, perfumando así el destino con sus labios; oscuridad que cubre mi noche de pesar, que busca en tus ojos la magia de los sabios. Un violín que rompe los nítidos silencios; que regala armonía de las gotas de lluvia, melodía de magia que baila un hada rubia entre las amargas notas de mis vacíos. Las hojas acaricia y trae a mí ese sonido, magia oscura que me hace sonreír, hechizo verbal de cada anochecer; embelesa mi alma con los sueño reducido. Tu, la voz que guía mis madrugadas, que bautiza mis anocheceres con fogatas; que me envuelve la vida entre llamaradas, que arrulla mis miedos e iras ingratas. Tú, la única llamada a mi despertar, la vida que quiero soñar y vivir por igual; mi felicidad y mi fantasía, mi sonrisa irreal, Tú, la voz que llena mi alma sólo para amar.
Sostiene el viento los pétalos del azar, perfumando así el destino con sus labios; oscuridad que cubre mi noche de pesar, que busca en tus ojos la magia de los sabios.
Un violín que rompe los nítidos silencios; que regala armonía de las gotas de lluvia, melodía de magia que baila un hada rubia entre las amargas notas de mis vacíos.
Las hojas acaricia y trae a mí ese sonido, magia oscura que me hace sonreír, hechizo verbal de cada anochecer; embelesa mi alma con los sueño reducido.
Tu, la voz que guía mis madrugadas, que bautiza mis anocheceres con fogatas; que me envuelve la vida entre llamaradas, que arrulla mis miedos e iras ingratas.
Tú, la única llamada a mi despertar, la vida que quiero soñar y vivir por igual; mi felicidad y mi fantasía, mi sonrisa irreal, Tú, la voz que llena mi alma sólo para amar.