Enrique Martin Lara
Poeta recién llegado
Tú le haz de dar un nombre
A este poema inaudito
Igual que a este sentimiento bendito
Que vive en el corazón de un hombre
Tú le haz de dar un nombre
A esa caricia que doy en tu mejilla
A esa lagrima que resbala por la orilla
De tu bello rostro de niña
Tú le haz de dar un nombre
A esa traición que ha surgido
A ese error que has cometido
Y ese varón que te ha traicionado
No debes de estar triste
Por lo que haya pasado
Sabes que errante, pero humano,
Tienes a un amigo a tu lado
También le haz de dar un nombre
A esa canción al amanecer
A esa que el gallo ha de creer
Que el sol mañana saldrá otra vez
Tú le haz de dar un nombre
Al llanto de la luna
Ella que, en la oscura llanura,
Espera triste por tu ayuda
Pero en fin, después de nombrar,
A lo que tu vida deja escapar,
Yo te quiero confesar
Qué bello es tener a alguien como tú a quien amar
Enrique Martín Lara
A este poema inaudito
Igual que a este sentimiento bendito
Que vive en el corazón de un hombre
Tú le haz de dar un nombre
A esa caricia que doy en tu mejilla
A esa lagrima que resbala por la orilla
De tu bello rostro de niña
Tú le haz de dar un nombre
A esa traición que ha surgido
A ese error que has cometido
Y ese varón que te ha traicionado
No debes de estar triste
Por lo que haya pasado
Sabes que errante, pero humano,
Tienes a un amigo a tu lado
También le haz de dar un nombre
A esa canción al amanecer
A esa que el gallo ha de creer
Que el sol mañana saldrá otra vez
Tú le haz de dar un nombre
Al llanto de la luna
Ella que, en la oscura llanura,
Espera triste por tu ayuda
Pero en fin, después de nombrar,
A lo que tu vida deja escapar,
Yo te quiero confesar
Qué bello es tener a alguien como tú a quien amar
Enrique Martín Lara