myriam stella
Poeta fiel al portal
TU LUZ EN MI SENDERO SE APAGÓ
Te amé, con la intensidad que se puede amar
con el deseo de poseer tus escondidas inquietudes
y germinar en ti mi aliento, mis mieles.
Te amé, con ese amor que se siente solo una vez,
transforme mis días en silencios que querían gritar
tu nombre y recortar las horas para verte de nuevo.
Abrí mi alma para que conocieras mis laberintos
donde la raíz del sentimiento brotaba como fuente,
dejé mis secretos en el cofre de tu pecho,
te pedí guardarlos eternamente asegurados
con los hilos de tu lealtad.
Te amé, con amor amargo y dulce, con miedo y con locura,
te di todo de mí, bañé tus mejillas con lagrimas
de amor y duelo.
Fuiste dueño de mi ser, poseíste la sabia húmeda de mis sentires,
te amé ayer, y mañana te amaré, hasta que terminé de contar
las estrellas del infinito dejaré de amarte,
Hasta que las luciérnagas plebeyas dejen de emanar su nocturno brillo
se apagará el amor que por ti siento.
No me alcanzará la vida, pero mis sentimientos
irán más allá del tiempo;
Un suspiro me recuerda las veces que me he negado a olvidarte,
tu recuerdo traspasa como flecha envenenada mi esperanza.
Muero de nostalgia cuando recuerdo que tu luz en mi sendero se apagó,
ahora solo tengo… Nada de ti, confieso que mi amor vivirá aferrado a tu sombra.
Myriam Stella Buriticá
De mi poemario El alma en un verso
Te amé, con la intensidad que se puede amar
con el deseo de poseer tus escondidas inquietudes
y germinar en ti mi aliento, mis mieles.
Te amé, con ese amor que se siente solo una vez,
transforme mis días en silencios que querían gritar
tu nombre y recortar las horas para verte de nuevo.
Abrí mi alma para que conocieras mis laberintos
donde la raíz del sentimiento brotaba como fuente,
dejé mis secretos en el cofre de tu pecho,
te pedí guardarlos eternamente asegurados
con los hilos de tu lealtad.
Te amé, con amor amargo y dulce, con miedo y con locura,
te di todo de mí, bañé tus mejillas con lagrimas
de amor y duelo.
Fuiste dueño de mi ser, poseíste la sabia húmeda de mis sentires,
te amé ayer, y mañana te amaré, hasta que terminé de contar
las estrellas del infinito dejaré de amarte,
Hasta que las luciérnagas plebeyas dejen de emanar su nocturno brillo
se apagará el amor que por ti siento.
No me alcanzará la vida, pero mis sentimientos
irán más allá del tiempo;
Un suspiro me recuerda las veces que me he negado a olvidarte,
tu recuerdo traspasa como flecha envenenada mi esperanza.
Muero de nostalgia cuando recuerdo que tu luz en mi sendero se apagó,
ahora solo tengo… Nada de ti, confieso que mi amor vivirá aferrado a tu sombra.
Myriam Stella Buriticá
De mi poemario El alma en un verso