Jucatohi
Poeta fiel al portal
Deja que lea tu mano,
esa que dulce acaricia,
esa que duro trabaja,
esa que ase mi vida.
Deja que pase mi dedo
sobre sus grietas y heridas.
Que me hable de tus sendas,
de tus anhelos, de tus simas.
Permite que suba a sus montes,
de endurecidas cimas,
que discurra por sus valles,
por el roto río de la vida.
Deja que lea en ella
de tus penas y tus risas,
de las unas, hubo muchas,
de las otras… alguna sonrisa.
Deja que tome tu mano,
no quiero seguir leyendo,
solo acunarla en las mías.
esa que dulce acaricia,
esa que duro trabaja,
esa que ase mi vida.
Deja que pase mi dedo
sobre sus grietas y heridas.
Que me hable de tus sendas,
de tus anhelos, de tus simas.
Permite que suba a sus montes,
de endurecidas cimas,
que discurra por sus valles,
por el roto río de la vida.
Deja que lea en ella
de tus penas y tus risas,
de las unas, hubo muchas,
de las otras… alguna sonrisa.
Deja que tome tu mano,
no quiero seguir leyendo,
solo acunarla en las mías.