Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Hoy no percibí el viento,
si lo hubo
no lo se
yo solo sentí el silencio.
Todo está en el mismo lugar
como siempre,
me he paseado por mil bares
buscando algo que no encuentro,
todos tienen una cara
todo tiene un momento,
espacios de olvido infinitos
y minutos muertos.
La copa no puede vencer
tu memoria encendida,
mi mesa tiene bordes fijos,
precipicio indestructible
donde mis ojos nublados
no se atreven a asomarse.
El cielo se ha cerrado,
el silencio es profundo
y tu memoria encendida
se impone como un sol
en este universo cuadrado
de bordes fijos.
Mi copa, mi pena y yo
te estamos pensando,
estamos jugando y apostando
a que soy capaz de olvidarte esta noche,
a que soy capaz de confundirme
entre estas gentes,
a que soy capaz de reírme una vez
en medio de esta soledad amarilla
de focos baratos y malolientes.
Todos tienen una cara,
yo tengo una de yeso,
todos creen saber las letras
de estas canciones románticas
que han puesto unas parejas,
las letras ¡Si¡ , sus letras
me atacan como murciélagos,
si supieran ustedes los alegres
que quise salir corriendo
a mitad de la canción.
Mi mesa tiene bordes fijos,
precipicio indestructible
donde mis ojos nublados
no se atreven a asomarse,
ni mi cuerpo a moverse,
¡ como ¡
como podría cruzar esa puerta
cuando de tu nombre
no se me borrado una sola de sus letras.
Todos tienen una cara,
todo tiene un momento,
espacios infinitos de olvido
y estos tus minutos muertos
ahogados en alcohol
y en mi silencio,
hoy no percibí el viento.
si lo hubo
no lo se
yo solo sentí el silencio.
Todo está en el mismo lugar
como siempre,
me he paseado por mil bares
buscando algo que no encuentro,
todos tienen una cara
todo tiene un momento,
espacios de olvido infinitos
y minutos muertos.
La copa no puede vencer
tu memoria encendida,
mi mesa tiene bordes fijos,
precipicio indestructible
donde mis ojos nublados
no se atreven a asomarse.
El cielo se ha cerrado,
el silencio es profundo
y tu memoria encendida
se impone como un sol
en este universo cuadrado
de bordes fijos.
Mi copa, mi pena y yo
te estamos pensando,
estamos jugando y apostando
a que soy capaz de olvidarte esta noche,
a que soy capaz de confundirme
entre estas gentes,
a que soy capaz de reírme una vez
en medio de esta soledad amarilla
de focos baratos y malolientes.
Todos tienen una cara,
yo tengo una de yeso,
todos creen saber las letras
de estas canciones románticas
que han puesto unas parejas,
las letras ¡Si¡ , sus letras
me atacan como murciélagos,
si supieran ustedes los alegres
que quise salir corriendo
a mitad de la canción.
Mi mesa tiene bordes fijos,
precipicio indestructible
donde mis ojos nublados
no se atreven a asomarse,
ni mi cuerpo a moverse,
¡ como ¡
como podría cruzar esa puerta
cuando de tu nombre
no se me borrado una sola de sus letras.
Todos tienen una cara,
todo tiene un momento,
espacios infinitos de olvido
y estos tus minutos muertos
ahogados en alcohol
y en mi silencio,
hoy no percibí el viento.
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