identidadnodefinida
Poeta asiduo al portal
Un viento huracanado, una sonrisa melodiosa,
unos ojos oceánicos y la noche semántica.
Bastaron las hojas de primavera que calzaban
sus armoniosos pies, junto con su silueta de institutriz....
para impregnar el retrato del alba en mi despertar.
Gracias a ella, ahora sueño despierto.
Gracias a ella, ahora la lluvia canta y ríe.
Sin embargo, el día y la noche consagraron
su nombre como patrón de la adoración.
Ahora obsesión y un descontrolado frenesí
empapa la brújula que orienta mi voluntad.
¡ La quiero, la alabo, la tuteo y piropeó !....
más allá de la frontera ideológica
que separa su pasaporte del mio.
La calle, la cera y el casal de su distrito,
de sus andadas y de su oxigenación
fueron el templo del amor.
¡ Lugar dónde todo su elemento distribuido...
logro enmudecer y cautivar mis pupilas, jadeos y átomos !
Es una sensación un poco extraña. No sabes cuál
son los vocablos idoneos para describir el amor de tu vida
Que este a su vez, con sus látigos de soberanía hacia
tu vendido corazón, decretan tu encarcelamiento en
las mazmorras del amor...
¡ dónde se recluye la voluntad y libertad !
Ahora sólo me queda el memorable recuerdo
de su presencia que cae en el acantilado
de mis pensamientos. No es ningún espejismo ni viceversa!
Ahora el único consuelo es saber que al haberla conocido
ella, ilustrada en cada palabra que emerge del alma,
su organismo es el barniz que revitaliza y abrillanta
todo tipo de huesos y corazones carcomidos por la soledad...
unos ojos oceánicos y la noche semántica.
Bastaron las hojas de primavera que calzaban
sus armoniosos pies, junto con su silueta de institutriz....
para impregnar el retrato del alba en mi despertar.
Gracias a ella, ahora sueño despierto.
Gracias a ella, ahora la lluvia canta y ríe.
Sin embargo, el día y la noche consagraron
su nombre como patrón de la adoración.
Ahora obsesión y un descontrolado frenesí
empapa la brújula que orienta mi voluntad.
¡ La quiero, la alabo, la tuteo y piropeó !....
más allá de la frontera ideológica
que separa su pasaporte del mio.
La calle, la cera y el casal de su distrito,
de sus andadas y de su oxigenación
fueron el templo del amor.
¡ Lugar dónde todo su elemento distribuido...
logro enmudecer y cautivar mis pupilas, jadeos y átomos !
Es una sensación un poco extraña. No sabes cuál
son los vocablos idoneos para describir el amor de tu vida
Que este a su vez, con sus látigos de soberanía hacia
tu vendido corazón, decretan tu encarcelamiento en
las mazmorras del amor...
¡ dónde se recluye la voluntad y libertad !
Ahora sólo me queda el memorable recuerdo
de su presencia que cae en el acantilado
de mis pensamientos. No es ningún espejismo ni viceversa!
Ahora el único consuelo es saber que al haberla conocido
ella, ilustrada en cada palabra que emerge del alma,
su organismo es el barniz que revitaliza y abrillanta
todo tipo de huesos y corazones carcomidos por la soledad...
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