Pacoswaldo
Poeta adicto al portal
Brindo por ti y por mi en la distancia
por esa mi vez primera
en la madrugada azul que me diste
llena de virginad, inocencia y miedo
vacía de odio, tormento y soledad.
¿Te diste cuenta?.
La gloria se hizo luz en la penumbra
mi boca conoció tu boca
mi cuerpo se acomodo al tuyo
y aspiré tus secretos aromas. ¿Recuerdas?.
Como no amarte ahora
que los recuerdos mi cerebro raptan...
como no llorarte siempre
que mi ser necesita el tuyo...
como no implorar tu regreso
si soy por siempre de ti adicto. ¿Lo sabías?
En ti la mágia se hizo sonrisa
gaviotas en libre vuelo tus manos.
Tu garganta alentaba mis malogrados intentos.
En ti la ternura se hizo mujer. ¿Recuerdas?.
Nos llegó el alba freca del incipiente otoño
y la claridad delato tu tigreza figura
la erección débil, mi rápido orgasmo.
Me hice hombre entre tus piernas mujer. ¿Recuerdas?.
Me enseñaste a navegar tu cuerpo
tus besos fueron mi puerto
surqué el desierto de tu espalda
el oasis pequeño de tus astrillas
la inmencidad de tus nachas
la fuerza volcánica de tu vientre
la sensible maternidad de tus pechos
y el sismo que provocan tus caderas...
Fue así como te hiciste mi sangre, mujer. ¿Lo sabías?.
Asesinaste mi pureza
confiscaste mi fe y mi devoción.
Te hice mi santa, mi reyna
me proclame tu devoto, tu lacayo.
Tu esclavo y tu rey. ¿Recuerdas?.
por esa mi vez primera
en la madrugada azul que me diste
llena de virginad, inocencia y miedo
vacía de odio, tormento y soledad.
¿Te diste cuenta?.
La gloria se hizo luz en la penumbra
mi boca conoció tu boca
mi cuerpo se acomodo al tuyo
y aspiré tus secretos aromas. ¿Recuerdas?.
Como no amarte ahora
que los recuerdos mi cerebro raptan...
como no llorarte siempre
que mi ser necesita el tuyo...
como no implorar tu regreso
si soy por siempre de ti adicto. ¿Lo sabías?
En ti la mágia se hizo sonrisa
gaviotas en libre vuelo tus manos.
Tu garganta alentaba mis malogrados intentos.
En ti la ternura se hizo mujer. ¿Recuerdas?.
Nos llegó el alba freca del incipiente otoño
y la claridad delato tu tigreza figura
la erección débil, mi rápido orgasmo.
Me hice hombre entre tus piernas mujer. ¿Recuerdas?.
Me enseñaste a navegar tu cuerpo
tus besos fueron mi puerto
surqué el desierto de tu espalda
el oasis pequeño de tus astrillas
la inmencidad de tus nachas
la fuerza volcánica de tu vientre
la sensible maternidad de tus pechos
y el sismo que provocan tus caderas...
Fue así como te hiciste mi sangre, mujer. ¿Lo sabías?.
Asesinaste mi pureza
confiscaste mi fe y mi devoción.
Te hice mi santa, mi reyna
me proclame tu devoto, tu lacayo.
Tu esclavo y tu rey. ¿Recuerdas?.
A Magu. En la eterna primavera, en un memorable 5 de abril.
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