zulcas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu mirada se quedo en
la mía dormida.
Es una seda sobre mi piel.
Abriga mis pensamientos.
Es la dueña de dulces
sensaciones que estremecen,
besa, besa, besa.
Se derramo en mi cuerpo
como una copa de vino fresco,
dulce y se quedo dormida en
las habitaciones de mi alma.
Ya no le temo a la oscuridad.
Tus ojos son la luz de mi vida.
Es el fuego que me da calor.
Es el mar donde aplaco mi sed.
Es la bendición que me da amor.
En el cristal de tu mirada mi
corazón canta, danza y hace
cambiar la tristeza en un coro
de ángeles llamado felicidad.
Tu mirada en la mía.
¡Ay! Amor mió.
Me embelesa.
Zulcas.
la mía dormida.
Es una seda sobre mi piel.
Abriga mis pensamientos.
Es la dueña de dulces
sensaciones que estremecen,
besa, besa, besa.
Se derramo en mi cuerpo
como una copa de vino fresco,
dulce y se quedo dormida en
las habitaciones de mi alma.
Ya no le temo a la oscuridad.
Tus ojos son la luz de mi vida.
Es el fuego que me da calor.
Es el mar donde aplaco mi sed.
Es la bendición que me da amor.
En el cristal de tu mirada mi
corazón canta, danza y hace
cambiar la tristeza en un coro
de ángeles llamado felicidad.
Tu mirada en la mía.
¡Ay! Amor mió.
Me embelesa.
Zulcas.
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