Andrea Mathey Doret
Poeta recién llegado
Tu mirada me sabe a noche estrellada.
A la claridad de la luna de octubre.
Es misterio que dice todo,
es brillo que eteriza un momento.
Tu mirada me sabe a otoño,
a la melancolía de las hojas marchitas,
al comienzo de la destrucción.
Sabes acariciar con los ojos
todo paisaje que rodea,
mutas en él, te personificas.
Tu mirada me sabe a miel, me sabe a venganza,
a emoción , me sabe a olvido.
Me sabe a “Te quiero” que no digo.
Me sabe a un “Te necesito” obstinado, escondido.
Es el iris cual un pozo ciego
como la penumbra del alma,
si descuidado te caes, te absorbe como una ciénaga,
no te deja respirar
no te deja pensar, te limita a sentir,
agonizas en el oasis del delirio.
Tus ojos no son bellos, solo están sufriendo una ausencia desmedida.
Que ves a lo lejos? Es solo lejanía.
Derrochas tanta ternura en ajenas alegrías.
Tu mirada me sabe a falacia…
A construida utopía.
Mathey Doret Andrea
A la claridad de la luna de octubre.
Es misterio que dice todo,
es brillo que eteriza un momento.
Tu mirada me sabe a otoño,
a la melancolía de las hojas marchitas,
al comienzo de la destrucción.
Sabes acariciar con los ojos
todo paisaje que rodea,
mutas en él, te personificas.
Tu mirada me sabe a miel, me sabe a venganza,
a emoción , me sabe a olvido.
Me sabe a “Te quiero” que no digo.
Me sabe a un “Te necesito” obstinado, escondido.
Es el iris cual un pozo ciego
como la penumbra del alma,
si descuidado te caes, te absorbe como una ciénaga,
no te deja respirar
no te deja pensar, te limita a sentir,
agonizas en el oasis del delirio.
Tus ojos no son bellos, solo están sufriendo una ausencia desmedida.
Que ves a lo lejos? Es solo lejanía.
Derrochas tanta ternura en ajenas alegrías.
Tu mirada me sabe a falacia…
A construida utopía.
Mathey Doret Andrea