Neida C. Mina
Poeta recién llegado
Tu mirada
manto estelar,
precipicio
de entrañable oscuridad,
luceros del alba
aurora boreal,
puertas abiertas
hacia otra verdad,
tu auténtico yo
en aquel lugar.
Y mi corazón
sobrecogido,
tomado desprevenido
(en tu mirar retenido),
pareciendo mi intención
congelar el tiempo,
que el mundo sea detenido
(abandonarme en tu interior),
en un instante contigo
mientras te fundes conmigo,
sintiendo que nos alejamos
del mundo salimos,
a lo más profundo volamos
lejos de todo y de todos,
a un único sentir aferrados
(los dos unidos).
manto estelar,
precipicio
de entrañable oscuridad,
luceros del alba
aurora boreal,
puertas abiertas
hacia otra verdad,
tu auténtico yo
en aquel lugar.
Y mi corazón
sobrecogido,
tomado desprevenido
(en tu mirar retenido),
pareciendo mi intención
congelar el tiempo,
que el mundo sea detenido
(abandonarme en tu interior),
en un instante contigo
mientras te fundes conmigo,
sintiendo que nos alejamos
del mundo salimos,
a lo más profundo volamos
lejos de todo y de todos,
a un único sentir aferrados
(los dos unidos).
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