despertando
Poeta adicto al portal
Choqué con un muro alto y altivo
que rodeaba tu corazón.
Tan dura fue la caída
que a la luz del mediodía
se reflejan en mi rostro
las marcas de tu cruel muralla.
¡Cuán triste es mi derrota,
que resignarme aún me cuesta!
Mas viviré celada de Amor
por las calles, por las plazas,
y por el arco de tu atrio,
por si algún me dejaras
entrar en tus regias estancias.
que rodeaba tu corazón.
Tan dura fue la caída
que a la luz del mediodía
se reflejan en mi rostro
las marcas de tu cruel muralla.
¡Cuán triste es mi derrota,
que resignarme aún me cuesta!
Mas viviré celada de Amor
por las calles, por las plazas,
y por el arco de tu atrio,
por si algún me dejaras
entrar en tus regias estancias.