Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
TÚ NO SABES QUE TE AMO
Tú sabes que te miro.
Sabes que voy ausente y loco y desvariado.
Tú conoces la música que bailo,
la misma música que bulle en tus adentros,
pero no sabes que te amo.
No imaginas la carcómica pasión
que devora gritos en las calles.
Ni sospechas siguiera el rubor de las olas
cuando triscan las costas de mil desesperos.
Ancha tierra, no lava para mí, sí tierra seca.
No espuma para mí, sí ola certera.
No cactus sino cárdeno desierto.
Tú la caravana del sol por el desierto de mi noche.
Tú la pastora de mis ovejas cuyos pastos son mis quejas.
Tú, la elegida, no sabes que te amo.
Tú, ella, la que el espejo domestica,
Tú, ella, ustedes juntas, todas en ti envueltas,
no saben que te amo.
Tú sola eres línea pura subrayando mi nombre,
eres la adánica visión pavorosa de los astros
cuando tiemblan fijos en la aurora.
Tú sabes que te miro y que te espero.
Tu nombre siempre me supo a fruta suspendida,
mi nombre por tu vientre desnudo corre
mientras luego amanece.
Sé que adviertes todas estas cosas,
apenas las presientes,
pero no sabes que te amo.
Tú sabes que te miro.
Sabes que voy ausente y loco y desvariado.
Tú conoces la música que bailo,
la misma música que bulle en tus adentros,
pero no sabes que te amo.
No imaginas la carcómica pasión
que devora gritos en las calles.
Ni sospechas siguiera el rubor de las olas
cuando triscan las costas de mil desesperos.
Ancha tierra, no lava para mí, sí tierra seca.
No espuma para mí, sí ola certera.
No cactus sino cárdeno desierto.
Tú la caravana del sol por el desierto de mi noche.
Tú la pastora de mis ovejas cuyos pastos son mis quejas.
Tú, la elegida, no sabes que te amo.
Tú, ella, la que el espejo domestica,
Tú, ella, ustedes juntas, todas en ti envueltas,
no saben que te amo.
Tú sola eres línea pura subrayando mi nombre,
eres la adánica visión pavorosa de los astros
cuando tiemblan fijos en la aurora.
Tú sabes que te miro y que te espero.
Tu nombre siempre me supo a fruta suspendida,
mi nombre por tu vientre desnudo corre
mientras luego amanece.
Sé que adviertes todas estas cosas,
apenas las presientes,
pero no sabes que te amo.
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