Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
Un día acaricié tu nombre, lo dibujé
en un pañuelo con letras nacaradas.
Fue el homenaje al objeto que cede
como una cualquiera, pero que es
amada hasta en sus desprecios.
No había consuelo pero no quise morir.
Fue antes de verte indefensa,
recluí mi perfil en un espejo desplomado
y en ruinas, antes de verte soplada por la
nevisca y enmarcada por el estupor.
Hallé en el desacierto fragmentos de tu
rostro repudiando la propia vergüenza.
Insondable fue tu vida sombría, falaz
e inquieta no sirvió para quererte pero
aun te amo y te aseguro concedo mi vida.
en un pañuelo con letras nacaradas.
Fue el homenaje al objeto que cede
como una cualquiera, pero que es
amada hasta en sus desprecios.
No había consuelo pero no quise morir.
Fue antes de verte indefensa,
recluí mi perfil en un espejo desplomado
y en ruinas, antes de verte soplada por la
nevisca y enmarcada por el estupor.
Hallé en el desacierto fragmentos de tu
rostro repudiando la propia vergüenza.
Insondable fue tu vida sombría, falaz
e inquieta no sirvió para quererte pero
aun te amo y te aseguro concedo mi vida.
Última edición: