Pablo Alejandro
Poeta adicto al portal
Tus ojos, brillantes como tus ojos.
Tus manos, tan suaves como tus manos.
Espera larga entre la noche y el día.
Insomne busco tu nombre que extraño.
Para mi sueño quiero tu sonrisa,
para mi tristeza tu acento amado.
¡Oh cielo!, como no adorar mi vida,
si los cimientos de ella son tus brazos.
Déjame soñarte, que eres mi abrigo
en este frío nocturno, oscuros pasos.
Que esta quimera no tendrá castigo
hasta que el sol diga: -¡No está a tu lado!.
Deja que pronuncie a tu nombre que amo
con mi boca ausente, sabor amargo.
Déjame, que te amo y el viento es testigo,
la noche, la luna y el cielo estrellado...
Tus manos, tan suaves como tus manos.
Espera larga entre la noche y el día.
Insomne busco tu nombre que extraño.
Para mi sueño quiero tu sonrisa,
para mi tristeza tu acento amado.
¡Oh cielo!, como no adorar mi vida,
si los cimientos de ella son tus brazos.
Déjame soñarte, que eres mi abrigo
en este frío nocturno, oscuros pasos.
Que esta quimera no tendrá castigo
hasta que el sol diga: -¡No está a tu lado!.
Deja que pronuncie a tu nombre que amo
con mi boca ausente, sabor amargo.
Déjame, que te amo y el viento es testigo,
la noche, la luna y el cielo estrellado...