Rigoberto Vera López
Poeta recién llegado
En la iglesia ,
suenan las campanas ,
y el eco trae tu nombre
hasta mí ventana .
Y eres tú la pauta
que dirige su tañido
y mi corazón canta
al compás de su sonido.
Y cual montaña
mi cuerpo se estremece ,
con la erupción latente
del canto mencionado .
Y el fluir de la sangre
dentro de mis venas ,
como río en invierno
se hace mas fuerte .
Y es tan grande la fuerza
del torrente desatado ,
que me quita el alma
y la arrastra por doquier .
Y en carrera loca ,
dentro de mi cuerpo ,
mi alma esta perdida
y solo tú la puedes sostener.
suenan las campanas ,
y el eco trae tu nombre
hasta mí ventana .
Y eres tú la pauta
que dirige su tañido
y mi corazón canta
al compás de su sonido.
Y cual montaña
mi cuerpo se estremece ,
con la erupción latente
del canto mencionado .
Y el fluir de la sangre
dentro de mis venas ,
como río en invierno
se hace mas fuerte .
Y es tan grande la fuerza
del torrente desatado ,
que me quita el alma
y la arrastra por doquier .
Y en carrera loca ,
dentro de mi cuerpo ,
mi alma esta perdida
y solo tú la puedes sostener.
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