Rosario Martín
Poeta que considera el portal su segunda casa
Salí a pasear tu nombre
y para hacer reverencia,
bailó la hojita mimosa
que trajo el viento del norte.
Las campanas de la iglesia
con su replicar constante,
dieron la nota divina
al deletreo incesante.
Me senté para admirarte
y al exhalar mi pasión,
asustándose un gorrión
se echó a volar al instante.
Regresé sobre mis pasos
acariciando mi anillo
y al mirar sus iniciales
la tarde se hizo suspiro.
.
Rosario Martín
2007
Última edición: