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Tu nombre

OLIMPIA

Poeta asiduo al portal
Dibujado dejé tu nombre en la arena
y la mar se lo llevó,
lo arrastró con su corriente a la deriva
y de tu nombre se enamoró.​


Yo busqué entre la espuma
entre las piedras y los arenales,
busqué en los silencios rotos
y entre las gaviotas que van por el aire.​


Yo me adentré en tu abismo
sentí el aliento de tu helado sudor,
calado por la impotencia
mar adentro va mi amor.​


Arrastraba tras de sí
mis pensamientos reprimidos,
mis sueños cargados de olvidos,
la angustia y la desilusión.​


Yo bebí de tus aguas salobres
mientras mi enemiga te hacías,
batiéndome con las olas
celosa mujer parecías.​


Abrí mis brazos al cielo
de ti ofrenda me hacía
¡Llévame a mí mar adentro
no me castigues con esta agonía!​


Se abrió el cielo con un rugido
como un llanto sobre la arena caía,
la lluvia del cielo encendido
como respuesta a mi plegarias yacía.​


Apiadose la mar en su delirio
y entre sus brazos en la playa dejó
tallado de conchas de nácar
tu nombre y mi corazón.​
 
Dibujado dejé tu nombre en la arena

y la mar se lo llevó,
lo arrastró con su corriente a la deriva
y de tu nombre se enamoró.​


Yo busqué entre la espuma
entre las piedras y los arenales,
busqué en los silencios rotos
y entre las gaviotas que van por el aire.​


Yo me adentré en tu abismo
sentí el aliento de tu helado sudor,
calado por la impotencia
mar adentro va mi amor.​


Arrastraba tras de sí
mis pensamientos reprimidos,
mis sueños cargados de olvidos,
la angustia y la desilusión.​


Yo bebí de tus aguas salobres
mientras mi enemiga te hacías,
batiéndome con las olas
celosa mujer parecías.​


Abrí mis brazos al cielo
de ti ofrenda me hacía
¡Llévame a mí mar adentro
no me castigues con esta agonía!​


Se abrió el cielo con un rugido
como un llanto sobre la arena caía,
la lluvia del cielo encendido
como respuesta a mi plegarias yacía.​


Apiadose la mar en su delirio
y entre sus brazos en la playa dejó
tallado de conchas de nácar

tu nombre y mi corazón.​


Bello poema.
imáges melancólicas.
Un placer pasar.
:::hug:::
 
Dibujado dejé tu nombre en la arena

y la mar se lo llevó,
lo arrastró con su corriente a la deriva
y de tu nombre se enamoró.​


Yo busqué entre la espuma
entre las piedras y los arenales,
busqué en los silencios rotos
y entre las gaviotas que van por el aire.​


Yo me adentré en tu abismo
sentí el aliento de tu helado sudor,
calado por la impotencia
mar adentro va mi amor.​


Arrastraba tras de sí
mis pensamientos reprimidos,
mis sueños cargados de olvidos,
la angustia y la desilusión.​


Yo bebí de tus aguas salobres
mientras mi enemiga te hacías,
batiéndome con las olas
celosa mujer parecías.​


Abrí mis brazos al cielo
de ti ofrenda me hacía
¡Llévame a mí mar adentro
no me castigues con esta agonía!​


Se abrió el cielo con un rugido
como un llanto sobre la arena caía,
la lluvia del cielo encendido
como respuesta a mi plegarias yacía.​


Apiadose la mar en su delirio
y entre sus brazos en la playa dejó
tallado de conchas de nácar

tu nombre y mi corazón.​

Hermoso poema, Olimpia. Una agradable lectura para esta mañana en la bahía.
Besos desde ella.
 
Gracias Pedro por madrugar y darme un saludo en esta mañana de Sabado. Un besote
 
Dibujado dejé tu nombre en la arena
y la mar se lo llevó,
lo arrastró con su corriente a la deriva
y de tu nombre se enamoró.​


Yo busqué entre la espuma
entre las piedras y los arenales,
busqué en los silencios rotos
y entre las gaviotas que van por el aire.​


Yo me adentré en tu abismo
sentí el aliento de tu helado sudor,
calado por la impotencia
mar adentro va mi amor.​


Arrastraba tras de sí
mis pensamientos reprimidos,
mis sueños cargados de olvidos,
la angustia y la desilusión.​


Yo bebí de tus aguas salobres
mientras mi enemiga te hacías,
batiéndome con las olas
celosa mujer parecías.​


Abrí mis brazos al cielo
de ti ofrenda me hacía
¡Llévame a mí mar adentro
no me castigues con esta agonía!​


Se abrió el cielo con un rugido
como un llanto sobre la arena caía,
la lluvia del cielo encendido
como respuesta a mi plegarias yacía.​


Apiadose la mar en su delirio
y entre sus brazos en la playa dejó
tallado de conchas de nácar
tu nombre y mi corazón.​
OLIMPIA que pena se nota ese amor tan fuerte y que duro es no tenerlo, en tu misma situación estoy amiga, es triste pasar por esto.
un poema precioso
un gran abrazo
fran
 
Gracias Roxy por tu visita a estas humildes letras y por tu comentario. Un saludo
 
Gracias Fran. Ya ves, parece que navegamos en un mismo barco, llamado nostalgia por esa ausencia. Ya verás como el barco despliega esas hermosas velas e irá a su encuentro(del amor). Un besote
 
Gracias Devoroux, por realizar una visita en mi página. Un placer que te haya gustado.
 
La nostalgia de la ausencia que deja un amor, ese nombre que nos lo recuerda permanentemente y que el mar nos lo ha llevado de la arena, mas dejas una puerta abierta a la esperanza con ese cierre tan hermoso. Un placer pasar por tus letras, me ha parecido un poema muy dulce y muy original, te felicito y dejo estrellas y un beso con cariño.
 
Gracias Raul. El amor ausente que se va sin poder remediarlo, como absorvido por el mar, pero con la firme promesa de volver de donde partió. Un saludo y mi agradecimiento
 
Dibujado dejé tu nombre en la arena

y la mar se lo llevó,
lo arrastró con su corriente a la deriva
y de tu nombre se enamoró.


Yo busqué entre la espuma
entre las piedras y los arenales,
busqué en los silencios rotos
y entre las gaviotas que van por el aire.


Yo me adentré en tu abismo
sentí el aliento de tu helado sudor,
calado por la impotencia
mar adentro va mi amor.​


Arrastraba tras de sí
mis pensamientos reprimidos,
mis sueños cargados de olvidos,
la angustia y la desilusión.​


Yo bebí de tus aguas salobres
mientras mi enemiga te hacías,
batiéndome con las olas
celosa mujer parecías.​


Abrí mis brazos al cielo
de ti ofrenda me hacía
¡Llévame a mí mar adentro
no me castigues con esta agonía!​


Se abrió el cielo con un rugido
como un llanto sobre la arena caía,
la lluvia del cielo encendido
como respuesta a mi plegarias yacía.​


Apiadose la mar en su delirio
y entre sus brazos en la playa dejó
tallado de conchas de nácar

tu nombre y mi corazón.​


Amiga,

Bellisimos versos, estos
me encantaron. Buen trabajo.
Un placer estar aqui.

Esme
 
Muchísimas gracias Esme. Es un placer que te hayan gustado. Estos versos guardan muchas emociones en mí.Un beso
 

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