rafaelalizeero
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi alma
se tiró al olvido de tus ojos,
¡ya no hay flores que marchiten!
Las que yo sembré, tú las arrancaste
de un sólo tajo,
con palabras de desprecio...
Que insolencia son mis letras,,
que hoy se reflejan llorando
en las trizas de un espejo.
Y tú sonríes;
el desvelo de mis ojos,
que cantan en silencio,
mi desdicha que es tu olvido,
acariciado por el viento.
Caminando los sueños,
se fueron mis pies descalzos;
hoy sangran en cansancio...
y ese horizonte que ayer era luz,
hoy sólo es un reflejo
de una luna que agoniza,
recordando tu nombre,
que se niega al olvido.
rafaelalizeero © Todos los Derechos reservados
14 de junio de 2011
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