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Tu oscuridad es toda la luz que tengo.

Eban Catalán

Miembro del Jurado
Miembro del equipo
Miembro del JURADO DE LA MUSA
TU OSCURIDAD ES TODA LA LUZ QUE TENGO


Ahora me dejas la noche que no quiero

y me ahorcas el prepucio

que te supone viva pero infinitamente ausente.

No puedo remendar mis ojos ni darle

estatura al silencio que ioniza los reflujos

vencidos en el tiempo.

Tu oscuridad es toda la luz que tengo

toda la ciencia para llevarse el cansancio

y un pájaro oscuro a la boca.

Reconozco que mis cabellos se levantan de noche

para buscarte allá lejos

y tocarte prosaicamente, como si fueras mía.

Desde donde se oye el mar y la noche

quisiera que solo te oyeras tú,

incuestionablemente necesaria, exquisita

en la tormentosa mandíbula de mis huesos.

Reconozco, es difícil caminar por las noches

con la boca llena de melancolía

y una carie en el ojo cargando tu nombre.

Ahora que soy viejo no puedo olvidarme

de la fragilidad de tus pestañas

ni del rastro que te pronuncia en el fondo de la memoria.


Si tuviera ojos, créeme, te vería otra vez bonita.


 
TU OSCURIDAD ES TODA LA LUZ QUE TENGO


Ahora me dejas la noche que no quiero

y me ahorcas el prepucio

que te supone viva pero infinitamente ausente.

No puedo remendar mis ojos ni darle

estatura al silencio que ioniza los reflujos

vencidos en el tiempo.

Tu oscuridad es toda la luz que tengo

toda la ciencia para llevarse el cansancio

y un pájaro oscuro a la boca.

Reconozco que mis cabellos se levantan de noche

para buscarte allá lejos

y tocarte prosaicamente, como si fueras mía.

Desde donde se oye el mar y la noche

quisiera que solo te oyeras tú,

incuestionablemente necesaria, exquisita

en la tormentosa mandíbula de mis huesos.

Reconozco, es difícil caminar por las noches

con la boca llena de melancolía

y una carie en el ojo cargando tu nombre.

Ahora que soy viejo no puedo olvidarme

de la fragilidad de tus pestañas

ni del rastro que te pronuncia en el fondo de la memoria.


Si tuviera ojos, créeme, te vería otra vez bonita.
Así es el amor cuando en el corazón aún palpita.

Saludos
 
TU OSCURIDAD ES TODA LA LUZ QUE TENGO


Ahora me dejas la noche que no quiero

y me ahorcas el prepucio

que te supone viva pero infinitamente ausente.

No puedo remendar mis ojos ni darle

estatura al silencio que ioniza los reflujos

vencidos en el tiempo.

Tu oscuridad es toda la luz que tengo

toda la ciencia para llevarse el cansancio

y un pájaro oscuro a la boca.

Reconozco que mis cabellos se levantan de noche

para buscarte allá lejos

y tocarte prosaicamente, como si fueras mía.

Desde donde se oye el mar y la noche

quisiera que solo te oyeras tú,

incuestionablemente necesaria, exquisita

en la tormentosa mandíbula de mis huesos.

Reconozco, es difícil caminar por las noches

con la boca llena de melancolía

y una carie en el ojo cargando tu nombre.

Ahora que soy viejo no puedo olvidarme

de la fragilidad de tus pestañas

ni del rastro que te pronuncia en el fondo de la memoria.


Si tuviera ojos, créeme, te vería otra vez bonita.
Excelentes letras estimado Eban. Un placer leerte. Un abrazo con la pluma del alma
 
TU OSCURIDAD ES TODA LA LUZ QUE TENGO


Ahora me dejas la noche que no quiero

y me ahorcas el prepucio

que te supone viva pero infinitamente ausente.

No puedo remendar mis ojos ni darle

estatura al silencio que ioniza los reflujos

vencidos en el tiempo.

Tu oscuridad es toda la luz que tengo

toda la ciencia para llevarse el cansancio

y un pájaro oscuro a la boca.

Reconozco que mis cabellos se levantan de noche

para buscarte allá lejos

y tocarte prosaicamente, como si fueras mía.

Desde donde se oye el mar y la noche

quisiera que solo te oyeras tú,

incuestionablemente necesaria, exquisita

en la tormentosa mandíbula de mis huesos.

Reconozco, es difícil caminar por las noches

con la boca llena de melancolía

y una carie en el ojo cargando tu nombre.

Ahora que soy viejo no puedo olvidarme

de la fragilidad de tus pestañas

ni del rastro que te pronuncia en el fondo de la memoria.


Si tuviera ojos, créeme, te vería otra vez bonita.

"Tu oscuridad es toda la luz que tengo"
Una gran estrofa que ha captado mi atención, tiene tal profundidad que a su lado las demás estrofas palidecen. Con ese título se llena todo tu poema amigo Eban. Porque a veces vale más vivir en esa oscuridad que en el sol resplandeciente.
Siempre es un verdadero placer detenerse en tus letras poeta.
Un fuerte abrazo siempre desde los cielos de este Halcón.


 
TU OSCURIDAD ES TODA LA LUZ QUE TENGO


Ahora me dejas la noche que no quiero

y me ahorcas el prepucio

que te supone viva pero infinitamente ausente.

No puedo remendar mis ojos ni darle

estatura al silencio que ioniza los reflujos

vencidos en el tiempo.

Tu oscuridad es toda la luz que tengo

toda la ciencia para llevarse el cansancio

y un pájaro oscuro a la boca.

Reconozco que mis cabellos se levantan de noche

para buscarte allá lejos

y tocarte prosaicamente, como si fueras mía.

Desde donde se oye el mar y la noche

quisiera que solo te oyeras tú,

incuestionablemente necesaria, exquisita

en la tormentosa mandíbula de mis huesos.

Reconozco, es difícil caminar por las noches

con la boca llena de melancolía

y una carie en el ojo cargando tu nombre.

Ahora que soy viejo no puedo olvidarme

de la fragilidad de tus pestañas

ni del rastro que te pronuncia en el fondo de la memoria.


Si tuviera ojos, créeme, te vería otra vez bonita.
Bellísimo y emotivo! Con hermosas metáforas... Muchas gracias por compartirlo!
 
"Tu oscuridad es toda la luz que tengo"
Una gran estrofa que ha captado mi atención, tiene tal profundidad que a su lado las demás estrofas palidecen. Con ese título se llena todo tu poema amigo Eban. Porque a veces vale más vivir en esa oscuridad que en el sol resplandeciente.
Siempre es un verdadero placer detenerse en tus letras poeta.
Un fuerte abrazo siempre desde los cielos de este Halcón.


Gracias por estar acá en estos versos,amigo

Saludos.
 
TU OSCURIDAD ES TODA LA LUZ QUE TENGO


Ahora me dejas la noche que no quiero

y me ahorcas el prepucio

que te supone viva pero infinitamente ausente.

No puedo remendar mis ojos ni darle

estatura al silencio que ioniza los reflujos

vencidos en el tiempo.

Tu oscuridad es toda la luz que tengo

toda la ciencia para llevarse el cansancio

y un pájaro oscuro a la boca.

Reconozco que mis cabellos se levantan de noche

para buscarte allá lejos

y tocarte prosaicamente, como si fueras mía.

Desde donde se oye el mar y la noche

quisiera que solo te oyeras tú,

incuestionablemente necesaria, exquisita

en la tormentosa mandíbula de mis huesos.

Reconozco, es difícil caminar por las noches

con la boca llena de melancolía

y una carie en el ojo cargando tu nombre.

Ahora que soy viejo no puedo olvidarme

de la fragilidad de tus pestañas

ni del rastro que te pronuncia en el fondo de la memoria.


Si tuviera ojos, créeme, te vería otra vez bonita.
Cuando se pierden los ojos queda la memoria de haber tenido mirada. Me gusta mucho el arrebato inquietante de las imágenes propuestas, la inmensa sensación de soledad que producen en conjunto.
Muchas gracias, amigo Eban, por compartir. Van mis abrazos hasta allá.
 
Cuando se pierden los ojos queda la memoria de haber tenido mirada. Me gusta mucho el arrebato inquietante de las imágenes propuestas, la inmensa sensación de soledad que producen en conjunto.
Muchas gracias, amigo Eban, por compartir. Van mis abrazos hasta allá.

Siempre es un honor tu visita, amigo querido.
Agradezco tus palabras y el tiempo para leer estos intentos.

Un abrazo grande...

Eban
 
TU OSCURIDAD ES TODA LA LUZ QUE TENGO


Ahora me dejas la noche que no quiero

y me ahorcas el prepucio

que te supone viva pero infinitamente ausente.

No puedo remendar mis ojos ni darle

estatura al silencio que ioniza los reflujos

vencidos en el tiempo.

Tu oscuridad es toda la luz que tengo

toda la ciencia para llevarse el cansancio

y un pájaro oscuro a la boca.

Reconozco que mis cabellos se levantan de noche

para buscarte allá lejos

y tocarte prosaicamente, como si fueras mía.

Desde donde se oye el mar y la noche

quisiera que solo te oyeras tú,

incuestionablemente necesaria, exquisita

en la tormentosa mandíbula de mis huesos.

Reconozco, es difícil caminar por las noches

con la boca llena de melancolía

y una carie en el ojo cargando tu nombre.

Ahora que soy viejo no puedo olvidarme

de la fragilidad de tus pestañas

ni del rastro que te pronuncia en el fondo de la memoria.


Si tuviera ojos, créeme, te vería otra vez bonita.
Maravilla. Excelente poema. Un gusto leerte.
 
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