Autora Anonima
Poeta recién llegado
De tu boca el oscuro conjuro inhumano,
de lo eterno que se desvanece en lo malo,
de tus ojos la mirada alterada que me observa,
y en tus manos la sangre derramada se conserva.
Crees capaz de mantenerte alejado de tu naturaleza,
recibes incitaciones a lastimarme y a hacerme daño
no miras que el fuego que te consume no es belleza,
ni te detienes a pensar en la persona que hoy extraño.
Me mantienes como concubina de tus acciones,
vas sin rumbo fijo rompiendo corazones,
haces que se quebrante mi inspiración en mil pedazos
y en tu locura buscas cobijarte en diferentes regazos.
Me buscas por tristes épocas de aburrimiento,
te dejas llevar por tus intereses y anhelos,
y no te das cuenta de la humanidad y sus flagelos,
en silencio te alejas y matas mi sentimiento.
Pareces dulce ángel caído del cielo más oscuro
de la divina noche que cobija en este mundo tu estadía,
me dejas atónita ante tus personalidades que no conocía,
prefiriendo tristemente sobre ti, la pastilla de cianuro.
De tu oscuridad ingrata me he vuelto prisionera,
muriendo de inanición de caricias cálidas
y en la noche que proclamas espero se vuelva realidad mi quimera,
que todo se termine en esta vida efímera.
de lo eterno que se desvanece en lo malo,
de tus ojos la mirada alterada que me observa,
y en tus manos la sangre derramada se conserva.
Crees capaz de mantenerte alejado de tu naturaleza,
recibes incitaciones a lastimarme y a hacerme daño
no miras que el fuego que te consume no es belleza,
ni te detienes a pensar en la persona que hoy extraño.
Me mantienes como concubina de tus acciones,
vas sin rumbo fijo rompiendo corazones,
haces que se quebrante mi inspiración en mil pedazos
y en tu locura buscas cobijarte en diferentes regazos.
Me buscas por tristes épocas de aburrimiento,
te dejas llevar por tus intereses y anhelos,
y no te das cuenta de la humanidad y sus flagelos,
en silencio te alejas y matas mi sentimiento.
Pareces dulce ángel caído del cielo más oscuro
de la divina noche que cobija en este mundo tu estadía,
me dejas atónita ante tus personalidades que no conocía,
prefiriendo tristemente sobre ti, la pastilla de cianuro.
De tu oscuridad ingrata me he vuelto prisionera,
muriendo de inanición de caricias cálidas
y en la noche que proclamas espero se vuelva realidad mi quimera,
que todo se termine en esta vida efímera.