Es tu palabra, lumbre que ilumina,
espantando la soledad que me cercena.
Es tu palabra, fuerza que me ordena
como a un Lázaro,¡levántate y camina!.
espantando la soledad que me cercena.
Es tu palabra, fuerza que me ordena
como a un Lázaro,¡levántate y camina!.
Es tu palabra, la savia, la resina
que al ciclo de tus frutos, me encadena.
Y en la raíz de tu pulso, bebo plena
la esencia de tu alma cristalina.
que al ciclo de tus frutos, me encadena.
Y en la raíz de tu pulso, bebo plena
la esencia de tu alma cristalina.
Es tu palabra, mar que se encamina
en cálido caudal, entre mis venas;
Y a la vez, que me posees y me llenas,
Ya no hay retorno, me rindo...y me dominas.
en cálido caudal, entre mis venas;
Y a la vez, que me posees y me llenas,
Ya no hay retorno, me rindo...y me dominas.
Marino Fabianesi
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