chc
Christian
Tu partida siempre deja un poco de misterio.
Y es un ritual quedarme inmóvil
sin alrededor y sin mundo,
conteniendo el arrebato de la inconducta,
disfrutando como te haces más pequeña.
Si acaso giraras para buscarme
en un revés de lo planeado
mi agonía seria perfecta.
Nacería entonces del mismo modo
en que ahora y con una sonrisa en los labios
se muere esta madrugada
que me deja sin otro testamento
que el de tus labios indelebles
en el mismo lugar que ayer antes de morirse.
Y vos, en otro lugar,
bajo la sombra fresca de otro tiempo
quizá sepas recordarme,
con esa mirada que nunca viste
porque nunca giraste,
y esas manos que si sentiste
porque te ajustaron a mi hazaña.
Y en esta aparente ráfaga triste
de supuestos dramatismos
también hay algo de misterio.
Y ese es el cielo desbordante de hojas
aromadas con eucaliptos
el que me salva de la inconducta.
El mismo que ahora te abraza
inmóvil desde arriba
sin alrededor y sin mundo.
Aunque claro,
esta vez según lo planeado
la agonía
sea perfecta.
Y es un ritual quedarme inmóvil
sin alrededor y sin mundo,
conteniendo el arrebato de la inconducta,
disfrutando como te haces más pequeña.
Si acaso giraras para buscarme
en un revés de lo planeado
mi agonía seria perfecta.
Nacería entonces del mismo modo
en que ahora y con una sonrisa en los labios
se muere esta madrugada
que me deja sin otro testamento
que el de tus labios indelebles
en el mismo lugar que ayer antes de morirse.
Y vos, en otro lugar,
bajo la sombra fresca de otro tiempo
quizá sepas recordarme,
con esa mirada que nunca viste
porque nunca giraste,
y esas manos que si sentiste
porque te ajustaron a mi hazaña.
Y en esta aparente ráfaga triste
de supuestos dramatismos
también hay algo de misterio.
Y ese es el cielo desbordante de hojas
aromadas con eucaliptos
el que me salva de la inconducta.
El mismo que ahora te abraza
inmóvil desde arriba
sin alrededor y sin mundo.
Aunque claro,
esta vez según lo planeado
la agonía
sea perfecta.