Alejandro A.
Poeta recién llegado
Tu partida
El dolor de tu partida aún está
vigente en el pecho, se siente en
el palpitar como un galope,
como cabalgatas en el
horizonte de aquellas nubes
de polvo.
Adiós fue llenarme los ojos de
lágrimas, connotar el verso de fría
madrugada,
someter la noche a la bruma
áspera de los momentos sin tí,
a entregar los nervios a las plegarias
del día que comienza, a interrogarme
los instantes sin tí.
Duele tu despedida, como un
cúmulo de sensaciones abrigadas
por la manta de la soledad haciendo
de mi mente un respiro entre
espinas y flores.
El dolor de tu partida aún está
vigente en el pecho, se siente en
el palpitar como un galope,
como cabalgatas en el
horizonte de aquellas nubes
de polvo.
Adiós fue llenarme los ojos de
lágrimas, connotar el verso de fría
madrugada,
someter la noche a la bruma
áspera de los momentos sin tí,
a entregar los nervios a las plegarias
del día que comienza, a interrogarme
los instantes sin tí.
Duele tu despedida, como un
cúmulo de sensaciones abrigadas
por la manta de la soledad haciendo
de mi mente un respiro entre
espinas y flores.