Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal
Tu pena me causa desconsuelo
Lánguido manantial que, desbordado,
desde tan lindos ojos se derrama
y silente su pena me proclama
como mirlo del trino despojado.
Endrino de su arbusto desgajado
que llora solitario entre la grama
y angustiado la ayuda me reclama
temeroso de verse abandonado.
Quisiera que esos ojos algún día
se apropien del color azul del cielo
y tiñan su mirada de alegría.
Si mi cariño actúa de señuelo
y sale triunfador en la porfía,
encontraré dichoso mi consuelo.
Lánguido manantial que, desbordado,
desde tan lindos ojos se derrama
y silente su pena me proclama
como mirlo del trino despojado.
Endrino de su arbusto desgajado
que llora solitario entre la grama
y angustiado la ayuda me reclama
temeroso de verse abandonado.
Quisiera que esos ojos algún día
se apropien del color azul del cielo
y tiñan su mirada de alegría.
Si mi cariño actúa de señuelo
y sale triunfador en la porfía,
encontraré dichoso mi consuelo.
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