Carlos Aguilera Sendagorta
Poeta recién llegado
Te muestras con sonrisa y volapié,
te acercas y giras tu cuerpo sobre tí
como queriendo conquistar
el sí que ya tienes por nacer.
Cuerpo inocente de niña de querer;
tu cara clara de pelo al vendaval
me niega contrariada mirando a otro lugar;
gesto de orgullo torero, de altivez.
Evoco en tus danzas y cabriolas
tus añitos de oro en tus cabellos
tus risas de luces saltando con las olas
asida tu mano a un dedo a mí sujeto.
Te veo y me asombro: eres la chiquilla
que cada mañana me besa y me contesta
garbosa lo dicho a su sonrisa
y que adora mis dichos y mis fiestas.
Hoy me hago un poco más mayor
al dejarme arrastrar por tu crecer
mientras manan de mi ceja nuevas canas
y me surca una nueva arruga de vejez
Hoy he cruzado otra línea profunda del ayer
al contemplar en ti el mañana y aplaudir.
Hoy, al sonreír, me haces feliz,
al verte con tu primer vestido de mujer.