[center:3f919c1bb6]Tu punto G
¡¿Dónde está escondido tu punto G?!
No tengo más oficio que dar vueltas
entre el millón de diminutas tuercas
que aprieto para derramar tu placer.
No finjas más, me lo confiesa tu piel,
vivo de los dedos a las muñecas,
regalando caricias incompletas.
Espero que ardas, maldito Gräfenberg,
porque tu labor de espeleólogo
en cuevas tan oscuras como ajenas,
vierte en mi cama un raro monólogo
del que soy, a mi pesar, protagonista;
cariño, dame una pequeña pista,
¿o prefieres café con magdalenas?[/center:3f919c1bb6]
¡¿Dónde está escondido tu punto G?!
No tengo más oficio que dar vueltas
entre el millón de diminutas tuercas
que aprieto para derramar tu placer.
No finjas más, me lo confiesa tu piel,
vivo de los dedos a las muñecas,
regalando caricias incompletas.
Espero que ardas, maldito Gräfenberg,
porque tu labor de espeleólogo
en cuevas tan oscuras como ajenas,
vierte en mi cama un raro monólogo
del que soy, a mi pesar, protagonista;
cariño, dame una pequeña pista,
¿o prefieres café con magdalenas?[/center:3f919c1bb6]