Otra vez yo en el reposo de tu alma
ciega y desolada que busca mi imagen
dentro de una suaves palabras de amor
y carisias que no son tocadas si no por el alma, quen las transmite a tu corazón,
yo en este maldito pueblo
que con tanto odio maldigo nuestras distancias,
mi palpitar no tiene un acorde
si no por las costillas que perforan el corazón
, llorando nuevamente en mi cama recordando esas palabras que me hacen sentir feliz.
En las penumbrosas calles busco tu replica,
sin embargo, encuentro caras distraídas y perversas las cuales me miran como desconocido
y alguien me habla al oído
diciendo que debo buscar más allá de lo que veo
y si no fuera por el amor que siento
me quemo por dentro que ya esto es un suplicio eterno
del cual Quero despertar y en tus brazos
amarte hasta que no sintamos el dolor
de perdernos entre líneas y un te amo
que queda en ese eco eterno del nunca terminar.
Dejo abierta la puerta de mi habitación
esperando que en las noche vea una difusa sombra que me abraza y en sueños
quedarme con tu recuerdo para luego vivirlo en mi subconciencia.
¡ luna ! tu que eres el hombro del desahogo
, seas tu la testigo de nuestro amor
por más ausencia que exista y aun así no te vea, asi estaras en la precencia de nuestra pasión.
¿Quien dijo que los hombres no lloraban ?
¿que por un amor no valía la pena botar lagrimas ?
si no podemos lavar nuestra alma con el agua cristalina, bañarse en lagrimas, limpiara cada rincón de tristeza
y de no ser así...suspirar
para que de los pulmones salga ese aire de cansancio
que se condensa
con nuestros amargos y tristes pensamientos, llorare hasta disecarme, pero
prolongara más mi agonía, solo me resta dar mis últimos pasos hacia el umbral que separa el oscuro y sombrío pellejo de la realidad, para escapar de la atrocidad del colapso total de la mente.
ciega y desolada que busca mi imagen
dentro de una suaves palabras de amor
y carisias que no son tocadas si no por el alma, quen las transmite a tu corazón,
yo en este maldito pueblo
que con tanto odio maldigo nuestras distancias,
mi palpitar no tiene un acorde
si no por las costillas que perforan el corazón
, llorando nuevamente en mi cama recordando esas palabras que me hacen sentir feliz.
En las penumbrosas calles busco tu replica,
sin embargo, encuentro caras distraídas y perversas las cuales me miran como desconocido
y alguien me habla al oído
diciendo que debo buscar más allá de lo que veo
y si no fuera por el amor que siento
me quemo por dentro que ya esto es un suplicio eterno
del cual Quero despertar y en tus brazos
amarte hasta que no sintamos el dolor
de perdernos entre líneas y un te amo
que queda en ese eco eterno del nunca terminar.
Dejo abierta la puerta de mi habitación
esperando que en las noche vea una difusa sombra que me abraza y en sueños
quedarme con tu recuerdo para luego vivirlo en mi subconciencia.
¡ luna ! tu que eres el hombro del desahogo
, seas tu la testigo de nuestro amor
por más ausencia que exista y aun así no te vea, asi estaras en la precencia de nuestra pasión.
¿Quien dijo que los hombres no lloraban ?
¿que por un amor no valía la pena botar lagrimas ?
si no podemos lavar nuestra alma con el agua cristalina, bañarse en lagrimas, limpiara cada rincón de tristeza
y de no ser así...suspirar
para que de los pulmones salga ese aire de cansancio
que se condensa
con nuestros amargos y tristes pensamientos, llorare hasta disecarme, pero
prolongara más mi agonía, solo me resta dar mis últimos pasos hacia el umbral que separa el oscuro y sombrío pellejo de la realidad, para escapar de la atrocidad del colapso total de la mente.