Pablo Alonso
Poeta asiduo al portal
Entre las brisas en que pasa el tiempo,
la voz quebrantada, tus ojos, los nervios
de una sonrisa tímida que esboza el silencio
cuando las palabras reemplazan los besos.
Las manos me delatan si rozo tu cuerpo,
las lágrimas asoman como lluvia de invierno
la luz de tu mirada que penetra el deseo
de volver a estar cerca ahora que estamos lejos.
Con ilusiones y quimeras voy soñando despierto:
caricias y abrazos de un corazón sediento,
las letras que describen tan fiero sentimiento
con las rosas escondidas en los rincones de un recuerdo.
Y veo ahora el reloj: los días y los años transcurrieron
tus pies se alejaron y los míos te siguieron,
y sin embargo es tarde; toca la puerta el remordimiento
de la casa de la esperanza que espera tu regreso.
la voz quebrantada, tus ojos, los nervios
de una sonrisa tímida que esboza el silencio
cuando las palabras reemplazan los besos.
Las manos me delatan si rozo tu cuerpo,
las lágrimas asoman como lluvia de invierno
la luz de tu mirada que penetra el deseo
de volver a estar cerca ahora que estamos lejos.
Con ilusiones y quimeras voy soñando despierto:
caricias y abrazos de un corazón sediento,
las letras que describen tan fiero sentimiento
con las rosas escondidas en los rincones de un recuerdo.
Y veo ahora el reloj: los días y los años transcurrieron
tus pies se alejaron y los míos te siguieron,
y sin embargo es tarde; toca la puerta el remordimiento
de la casa de la esperanza que espera tu regreso.