el poema es mi mundo
Poeta asiduo al portal
Tu rostro no lo recuerdo
Su cara me es conocida
su rostro no lo recuerdo
ya perdí la perspectiva
fue malo, malo conmigo
Ayer me juro su amor
y con otra me es infiel
No recordabas mi cara
tampoco el lindo romance
que conmigo usted vivió
que memoria de zancudo
Con el perdón del insecto
que tiene más probidad
que usted que no tiene nada
Que me casara contigo
me pediste de rodilla
y al otro día te vi
de gancho con esa tipita
la que trabaja en el bar
en ese bar de la esquina
Ahora vives con ella
en un desierto del prado
porque las guayas del pueblo
te refrenan cada rato
Bueno; así te gusta a ti
vivir con ese mal trato
que por doquiera que pasas
solo se te ven los cachos
Yo sin embargo me encuentro
casada con un tipo bueno
de esos que son hombres fiel
o por lo menos discretos
Y no me exponen al mundo
como una tonta jipata
él de señora me trata
y yo le entrego el deber
de ser su amante y esposa
y también su amiga fiel
Ahora quiero que me digas
donde te quedo el rostro
que veo y no lo conozco
Tan solo veo tu cara
de venado bien cazado
que no se puede valer
arrastrándose en el suelo
Por el peso de los cuernos
que no lo dejan mover
voltea y mira mi rostro
yo si soy la gran mujer
Luis César González Moya
Su cara me es conocida
su rostro no lo recuerdo
ya perdí la perspectiva
fue malo, malo conmigo
Ayer me juro su amor
y con otra me es infiel
No recordabas mi cara
tampoco el lindo romance
que conmigo usted vivió
que memoria de zancudo
Con el perdón del insecto
que tiene más probidad
que usted que no tiene nada
Que me casara contigo
me pediste de rodilla
y al otro día te vi
de gancho con esa tipita
la que trabaja en el bar
en ese bar de la esquina
Ahora vives con ella
en un desierto del prado
porque las guayas del pueblo
te refrenan cada rato
Bueno; así te gusta a ti
vivir con ese mal trato
que por doquiera que pasas
solo se te ven los cachos
Yo sin embargo me encuentro
casada con un tipo bueno
de esos que son hombres fiel
o por lo menos discretos
Y no me exponen al mundo
como una tonta jipata
él de señora me trata
y yo le entrego el deber
de ser su amante y esposa
y también su amiga fiel
Ahora quiero que me digas
donde te quedo el rostro
que veo y no lo conozco
Tan solo veo tu cara
de venado bien cazado
que no se puede valer
arrastrándose en el suelo
Por el peso de los cuernos
que no lo dejan mover
voltea y mira mi rostro
yo si soy la gran mujer
Luis César González Moya