***QueeN Ginevra***
Poeta adicto al portal
Tu sangre.
Son tus gotas de sangre la tinta con que escribo
versos tristes sin más descoloridos y agobiados,
son tus lágrimas azules con las que yo lavo
todos los amargos dolores dejados por tus besos.
Ni siquiera la dulzura del arcoíris distingo,
no importa si hay luna y si hay sol importa menos.
Un cadáver que descansa tendido a mi lado
es mi único compañero de llantos y vicios.
Los árboles de mi bosque ahora se han secado,
y de las flores solo hojas secas ver podemos.
Tu sangre, tus gotas de sangre son lo único que tengo,
roja tinta para escribir los más oscuros versos.
Tu vida es muerte para mí y mi corazón pesado,
tus ojos, las estrellas que apagan mis pecados.
Tus labios son más las espinas que la rosa del cielo
y tu ausencia es la mejor medicina a mis temores pasados.
Yo soy la vida después de la muerte que me has dado.
Y mis ojos son piedras negras ocupando dos espacios
y que de tu ausencia reclaman solo que siga existiendo.
De mis labios salen las palabras que hieren tus orgullos
.
Nubes de fuego en este crepúsculo inmaculado,
las mariposas negras llevándose los últimos alientos;
todos mueren de pena o de amor y yo sigo respirando,
porque yo soy la pena y el amor y sus muertes mis alimentos.
Nunca te cobraré ningún daño del que has causado,
yo no soy ni luz ni oscuridad, ni demonio ni Dios,
yo solo sentiré lástima al ver tu corazón despedazado;
y escribiré más versos con tu sangre y tus despechos.
Son tus gotas de sangre la tinta con que escribo
versos tristes sin más descoloridos y agobiados,
son tus lágrimas azules con las que yo lavo
todos los amargos dolores dejados por tus besos.
Ni siquiera la dulzura del arcoíris distingo,
no importa si hay luna y si hay sol importa menos.
Un cadáver que descansa tendido a mi lado
es mi único compañero de llantos y vicios.
Los árboles de mi bosque ahora se han secado,
y de las flores solo hojas secas ver podemos.
Tu sangre, tus gotas de sangre son lo único que tengo,
roja tinta para escribir los más oscuros versos.
Tu vida es muerte para mí y mi corazón pesado,
tus ojos, las estrellas que apagan mis pecados.
Tus labios son más las espinas que la rosa del cielo
y tu ausencia es la mejor medicina a mis temores pasados.
Yo soy la vida después de la muerte que me has dado.
Y mis ojos son piedras negras ocupando dos espacios
y que de tu ausencia reclaman solo que siga existiendo.
De mis labios salen las palabras que hieren tus orgullos
.
Nubes de fuego en este crepúsculo inmaculado,
las mariposas negras llevándose los últimos alientos;
todos mueren de pena o de amor y yo sigo respirando,
porque yo soy la pena y el amor y sus muertes mis alimentos.
Nunca te cobraré ningún daño del que has causado,
yo no soy ni luz ni oscuridad, ni demonio ni Dios,
yo solo sentiré lástima al ver tu corazón despedazado;
y escribiré más versos con tu sangre y tus despechos.