Oona
Poeta recién llegado
En mi acogedora cabaña
entre los montes de sauco y canela,
acariciaré la esfinge en mi regazo,
para luego doblar el papel en dos
y recortarlo,
anudaré con un cordón la carta,
allí se encuentra tu sentencia;
sólo podrás saberla
cuando yo me haya ido,
pero no tengas temor,
tu castigo es menor que el mío...
Te amaré por siempre,
aunque ese siempre
sea solo un instante.
entre los montes de sauco y canela,
acariciaré la esfinge en mi regazo,
para luego doblar el papel en dos
y recortarlo,
anudaré con un cordón la carta,
allí se encuentra tu sentencia;
sólo podrás saberla
cuando yo me haya ido,
pero no tengas temor,
tu castigo es menor que el mío...
Te amaré por siempre,
aunque ese siempre
sea solo un instante.
Última edición: