La noche dio palabra de prórroga
y yo desperdiciarla no quiero,
pero me aflige tanto la agudeza
de ese intenso ruido, tu silencio.
El grito desesperado de tu amor amordazado
Mi acalorado vacío refresca, y aunque
No estés entre mis dedos, el viento sopla
y tu silencio me besa.
Consta ausencia que me acaricia,
una distancia con tenue ligereza,
hoy tengo sombras que me persiguen,
y un silencio que me besa.
Sin que lo notaras, te desvestí las ganas,
al tocarte rasgue la ceda de tu vestimentas,
descubrí piel que me desea, boca que impacienta.
Síguelo negando, en tu firmeza no desfallezcas,
pues en cada negación, bebe, tu silencio me besa
y yo desperdiciarla no quiero,
pero me aflige tanto la agudeza
de ese intenso ruido, tu silencio.
El grito desesperado de tu amor amordazado
Mi acalorado vacío refresca, y aunque
No estés entre mis dedos, el viento sopla
y tu silencio me besa.
Consta ausencia que me acaricia,
una distancia con tenue ligereza,
hoy tengo sombras que me persiguen,
y un silencio que me besa.
Sin que lo notaras, te desvestí las ganas,
al tocarte rasgue la ceda de tu vestimentas,
descubrí piel que me desea, boca que impacienta.
Síguelo negando, en tu firmeza no desfallezcas,
pues en cada negación, bebe, tu silencio me besa