Escucho tu voz que me llama en silencio
a través de la lluvia de los ojos del cielo
como si las palabras se volvieran puñales .
que se clavan profundos buscando consuelo
la lluvia se ha callado, queda sólo un silencio
que acompaña al aroma a tu cuerpo desnudo
inundando mi ser con un diluvio de emociones
que me transportan irremediablemente a ti
ya no escucho tu voz, se la llevo el viento
y de nuevo el silencio me hiere profundo .
duelen mas las palabras que heridas que sangran
pero duele más tu silencio que se clava en el alma
y aunque tú aroma en mi, perdure para siempre
en mi jardín se muere la flor de mis sueños .
Joel López