laura solar salas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu soberbia te impide temerle a la soledad.
es un cruel sentimiento que logra atrapar,
tu alma, tu sentir, recuerdos y añoranzas,
su sólida cárcel no otorga libertad.
Tu arrogancia te impide temer la carencia de afectos
estos roban tu tiempo, caricias, palabras y besos
tu boca...ávida de su exquista ambrosía,
solo prueba de su amargura día tras día.
Tu soberbia impide ver un cuerpo sin lisonjas.
donde una piel reclama por eróticas caricias,
incitándote a recordar noches desenfrenadas,
descubriendo que solo te acompaña tu almohada.
Tu orgullo impide le temas a los vacíos de recuerdos.
cuando hurgues dentro de ti, y quieras evocarlo,
tratando de buscar su figura que amaste tanto,
y tu memoria no pueda, en tu imaginación grabarlo.
Tu soberbia impide veas paisajes sin luz ni color.
tu orfandad ha plasmado un cielo sin sol,
en tu playa no hay ocaso que admirar,
tu alma llora desgarrada ante tanta soledad.
Tu altanería impide le temas a un corazón fatigado,
que lastimero late al saber que no es amado.
sus pulsaciones son lágrimas no lloradas,
que lentamente en tu pecho quedan tatuadas.
Tu soberbia impide, veas el espejo azúl de tu conciencia.
que refleja en constante todas tus reminiscencias,
que te conducen a un amor no correspondido,
donde tu incesante soledad repite; ¡yo estoy contigo!
Tu insolencia impide veas tu mirada sin luminosidad.
el duendecillo que en ella habitaba de pronto desapareció,
llevándose con el el brillo de tu vista que tanto destacaba,
hoy, solo es un prisma que atrapa, su lúgrube oscuridad.
Tu soberbia impide dar paso a la libre expresión.
has vetado tus palabras, te muestras renuente hablar,
de aquel cruel sentimiento que te logro atrapar,
viviendo encerrada... ¡en la cárcel de tu soledad!
es un cruel sentimiento que logra atrapar,
tu alma, tu sentir, recuerdos y añoranzas,
su sólida cárcel no otorga libertad.
Tu arrogancia te impide temer la carencia de afectos
estos roban tu tiempo, caricias, palabras y besos
tu boca...ávida de su exquista ambrosía,
solo prueba de su amargura día tras día.
Tu soberbia impide ver un cuerpo sin lisonjas.
donde una piel reclama por eróticas caricias,
incitándote a recordar noches desenfrenadas,
descubriendo que solo te acompaña tu almohada.
Tu orgullo impide le temas a los vacíos de recuerdos.
cuando hurgues dentro de ti, y quieras evocarlo,
tratando de buscar su figura que amaste tanto,
y tu memoria no pueda, en tu imaginación grabarlo.
Tu soberbia impide veas paisajes sin luz ni color.
tu orfandad ha plasmado un cielo sin sol,
en tu playa no hay ocaso que admirar,
tu alma llora desgarrada ante tanta soledad.
Tu altanería impide le temas a un corazón fatigado,
que lastimero late al saber que no es amado.
sus pulsaciones son lágrimas no lloradas,
que lentamente en tu pecho quedan tatuadas.
Tu soberbia impide, veas el espejo azúl de tu conciencia.
que refleja en constante todas tus reminiscencias,
que te conducen a un amor no correspondido,
donde tu incesante soledad repite; ¡yo estoy contigo!
Tu insolencia impide veas tu mirada sin luminosidad.
el duendecillo que en ella habitaba de pronto desapareció,
llevándose con el el brillo de tu vista que tanto destacaba,
hoy, solo es un prisma que atrapa, su lúgrube oscuridad.
Tu soberbia impide dar paso a la libre expresión.
has vetado tus palabras, te muestras renuente hablar,
de aquel cruel sentimiento que te logro atrapar,
viviendo encerrada... ¡en la cárcel de tu soledad!