El morador de la noche
Poeta recién llegado
Prisionero de tus brazos,
en esas noches de amor.
Amor en cada uno de tus trazos,
que tus dedos gritan con clamor.
Tus ojos me muestran el renacer
de una estrella esperanzada.
Esperanzada mi alegría por nacer,
y defenderte cuando estés amenazada.
En un mundo imperfecto, pero hermoso,
permíteme mostrarte mi cariño.
Cariño sincero, y nunca engañoso,
que de tus valientes palabras cada día tiño.
Dame la oportunidad de vivir en tus abrazos,
de formar parte de ese sosiego...
Sosiego de poder evitar con tus palabras aquellos zarpazos
en las noches en las que por el dolor soy ciego.
Ten calma, pues soy tu espada,
y estoy listo para ser tu escudo y protegerte.
Protegerte en medio de la adversidad dada
en un campo de guerra inerte.
Te dedico cada noche que por tí respiro,
recordando de tu cabello, el dulce aroma.
Aroma que me cubre con su sutil suspiro,
porque el no extrañarte hoy parece broma...
en esas noches de amor.
Amor en cada uno de tus trazos,
que tus dedos gritan con clamor.
Tus ojos me muestran el renacer
de una estrella esperanzada.
Esperanzada mi alegría por nacer,
y defenderte cuando estés amenazada.
En un mundo imperfecto, pero hermoso,
permíteme mostrarte mi cariño.
Cariño sincero, y nunca engañoso,
que de tus valientes palabras cada día tiño.
Dame la oportunidad de vivir en tus abrazos,
de formar parte de ese sosiego...
Sosiego de poder evitar con tus palabras aquellos zarpazos
en las noches en las que por el dolor soy ciego.
Ten calma, pues soy tu espada,
y estoy listo para ser tu escudo y protegerte.
Protegerte en medio de la adversidad dada
en un campo de guerra inerte.
Te dedico cada noche que por tí respiro,
recordando de tu cabello, el dulce aroma.
Aroma que me cubre con su sutil suspiro,
porque el no extrañarte hoy parece broma...
Armando Madrid Arce