jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
puse un letrero en el diario diciendo
que buscaba una mujer para vivir con un
poeta fracasado, desempleado, alcohólico,
mala jeta, adicto a dormir de día y recorrer
bares por la noche, que prefería las flacas
de tetas grandes, no muy altas, bonitas sin exagerar
tampoco muy mayores, 30 a lo mucho
si tenía ingresos fijos mejor
buen carácter, modosita, que supiera cocinar
que no tuviera hijos, no me gustan los niños, interesadas acudir
a la casa del poeta, no presentarse
antes de mediodía, él duerme hasta tarde; esperé
dos días, tres días, no vino ninguna, al cuarto día
apareció la misma de todas
las otras veces, la vieja maleta
más estropeada, la misma tristeza, el mismo aire
derrotado, más arrugas, guapa nunca había sido, total
allí estaba; bueno, qué tal si preparas
un poco de café, le dije ya sabes
dónde está todo, por cierto te queda
bien ese corte de pelo y luego
me metí al baño a echar una cagada
Última edición:
::