MiguelEsteban
ÚNICO
Vuela la sensación
compuesto amor
al cáliz su esplendor
vuelo libre
color acompasado
pupilas teñidas
de los colores fríos
de un universo extinguido
el cauce imparable
como gota que se junta
con otra translúcida
de la ventana
ya el otoño asoma
las hojas cogen
sus últimas fuerzas
para enfrentarse a la gravedad
intangible transparente e insípida
que todo lo mece y sujeta
quién pintó el cielo en color a su amada
yo quien te trajo su azul en la mirada
océano agitado
que rompe en tu boca y mi boca
como olas en beso contra la playa
alma traviesa y risueña
sujeta a tu pestaña
danza en ritual trance
y compás de sí bemol
a la orilla del río
de flores desangradas
esas que cada caricia
hacen de tu piel su huella
y atravieso la bruma
encuentro en la montaña
tus bellas formas
en la cueva tu cielo
de tus mariposas mis cosquillas
vuelas libre mi doncella
tu esencia mariposa del amor
reina hada en tu mirada
y te tengo
de mi corazón acompañada
en tu cama mi te amo
durmiendo bajo tu almohada
vuelvo a verte
te bebes mi calma
dejas sed en mis labios
calor en mi fuego
te deseo como la planta
a la lluvia
azul sediento
de tus besos mi firmamento
luna nacarada luna endulzada
con su gris de melancolía
y plata mística de su tierra
que veo tu piel en ella
tiempo corriendo marcha atrás
juntándonos en el momento eterno
destapando las cadenas
y ataduras
que mantenían lejos nuestros cuerpos
tengo tu reflejo
al cerrar estos ojos de gato
camino tu amor sin retorno
marcho con tus recuerdos
allí donde se oculta el alba
el este es acariciarte
el oeste es morderte
el norte complacerte
y el sur derretirte
para tu corazón no necesito brújula
ni astrolabio
me guían las estrellas de tus ojos
y el calor de tu cuerpo
me llena el amor de tu corazón despierto
atravesado por mi rosa
inmortal de destellos
y bocetos de verso su color
de sentimiento su fragancia
de esencia pura la sangre
que hierve al verte.
Te amo como los caracoles a las plantas
te necesito para vivir,
sin ti no soy
sin ti no quiero ser
sin ti no sé ya quien ser.
Tu siempre serás para mí
la dueña de este corazón que te canta
quien por tus suspiros el cielo te baja
y de alma te ama. Esteban.
El Castellano
compuesto amor
al cáliz su esplendor
vuelo libre
color acompasado
pupilas teñidas
de los colores fríos
de un universo extinguido
el cauce imparable
como gota que se junta
con otra translúcida
de la ventana
ya el otoño asoma
las hojas cogen
sus últimas fuerzas
para enfrentarse a la gravedad
intangible transparente e insípida
que todo lo mece y sujeta
quién pintó el cielo en color a su amada
yo quien te trajo su azul en la mirada
océano agitado
que rompe en tu boca y mi boca
como olas en beso contra la playa
alma traviesa y risueña
sujeta a tu pestaña
danza en ritual trance
y compás de sí bemol
a la orilla del río
de flores desangradas
esas que cada caricia
hacen de tu piel su huella
y atravieso la bruma
encuentro en la montaña
tus bellas formas
en la cueva tu cielo
de tus mariposas mis cosquillas
vuelas libre mi doncella
tu esencia mariposa del amor
reina hada en tu mirada
y te tengo
de mi corazón acompañada
en tu cama mi te amo
durmiendo bajo tu almohada
vuelvo a verte
te bebes mi calma
dejas sed en mis labios
calor en mi fuego
te deseo como la planta
a la lluvia
azul sediento
de tus besos mi firmamento
luna nacarada luna endulzada
con su gris de melancolía
y plata mística de su tierra
que veo tu piel en ella
tiempo corriendo marcha atrás
juntándonos en el momento eterno
destapando las cadenas
y ataduras
que mantenían lejos nuestros cuerpos
tengo tu reflejo
al cerrar estos ojos de gato
camino tu amor sin retorno
marcho con tus recuerdos
allí donde se oculta el alba
el este es acariciarte
el oeste es morderte
el norte complacerte
y el sur derretirte
para tu corazón no necesito brújula
ni astrolabio
me guían las estrellas de tus ojos
y el calor de tu cuerpo
me llena el amor de tu corazón despierto
atravesado por mi rosa
inmortal de destellos
y bocetos de verso su color
de sentimiento su fragancia
de esencia pura la sangre
que hierve al verte.
Te amo como los caracoles a las plantas
te necesito para vivir,
sin ti no soy
sin ti no quiero ser
sin ti no sé ya quien ser.
Tu siempre serás para mí
la dueña de este corazón que te canta
quien por tus suspiros el cielo te baja
y de alma te ama. Esteban.
El Castellano