Ballenito
Poeta fiel al portal
Un día, lejos partiré hacia ese lugar
donde las palabras no hieren,
donde la luz no ciega,
donde los silencios son la única canción.
Donde el reloj cesó en su correr,
donde las miradas no se esquivan,
donde la oscuridad nunca se conoció,
donde el rencor se ahogó en el mar del amor.
Donde el soñar no es necesidad para sobrevivir,
donde mar y horizonte en abrazo se funden,
donde la envidia solo un vocablo es,
donde se encuentra la eternidad.
Y aún allí, tu trovadora seguiré siendo,
aquélla que a los cuatro vientos cantará
el por que de su querer,
la razón por la que ni entonces he de enmudecer.
A todos explicaré que el amor conocí
el día en que yo fui tu,
que como tú sentí
y tus sentimientos, míos fueron.
Que mi corazón, como polizón,
en el velero de tu pecho se coló,
fundiéndose al tuyo en aleación,
latiendo a tu son.
Que a tu lado, el sol nunca se eclipsó,
que tormenta alguna mi cuerpo empapó,
que las estrellas me regaron de su calor,
que fui grano de arena que tu mar bañó.
Que a cada día, otro continuó,
pues la noche oscura nunca conocí,
al llenar mis espacios con tu fulgor,
al tornar mi corazón pleno de hogueras de pasión.
Que me mostraste, de la vida su color,
pintando de arco iris mi alrededor
y me demostraste que el mar
su color a la ilusión no robó.
Que fuimos causa y efecto,
luna y marea,
viento y ola,
brisa y vaivén.
Que a tu lado reí y lloré,
que tu regazo mi llanto secó,
que en tu hombro me apoyé,
que tus brazos fueron mi bastón.
Hoy, que jilguero dormida soy
en el nido de tu sueño,
sé que todo esto, ese día, cantaré,
para seguir siendo tu trovadora.
Y a ese lugar, no temo arribar,
pues conmigo llevaré el baúl
que llenamos de pétalos de rosas tu y yo,
las espinas en el camino quedaron.
Y el viento se las llevó...
Un saludo.
Ballenito.